Me opongo. ¿Por qué? Porque está más de moda que apoyar o proponer
- Escrito por Rafael Simancas
- Publicado en Opinión
¿Por qué la mayoría de los actores políticos se oponen al modelo de financiación autonómica planteado por el Gobierno? Porque oponerse está más de moda que apoyar o proponer.
En política hoy vende la polarización, el extremismo y lo anti. ¿Anti qué? Anti lo que sea. La moda, lo que despierta atención y “me gusta” en redes son los zascas, los insultos, los desplantes, cuanto más violentos, mejor.
El político de moda es el político que no se comporta “políticamente”. Es decir, el político que hace antipolítica, que no construye, que no resuelve, que no dialoga, que no acuerda. Cuanto más antipolítico, mejor. Como Trump, como Ayuso, como Milei.
Rufián suele decir que está de moda ser “chungo”. A veces, él mismo participa de lo que denuncia. A veces, otros caemos también en la tentación.
Hoy vende más oponerse que apoyar, renunciar que participar, descalificar que argumentar, fustigar que dialogar, borrarse que proponer, la emocionalidad que la racionalidad, el odio que la esperanza.
Pareciera como si dar apoyo a algo positivo que propongan otros fuera cosa de tontos; como si prestarse a dialogar, fuera actitud de flojos, sin personalidad ni carisma; como si renunciar a la descalificación del contrario fuera comportamiento de cobardes.
Como si la política más popular fuera la antipolítica.
El Gobierno ha hecho una propuesta abierta sobre financiación autonómica, tras más de una década con un modelo caducado e inadecuado.
La propuesta supone añadir 21.000 millones de euros más para financiar las políticas públicas en las Comunidades Autónomas. Todas ellas suman más fondos para mejorar sanidad, educación y vivienda. Ninguna pierde. Por tanto, todos los españoles ganan en derechos, se redistribuye mejor y se afianza la justicia social.
El nuevo modelo reduce la brecha territorial en la financiación por habitante. La nueva “población ajustada” tiene en cuenta las necesidades específicas por edad, dispersión y situación socio-económica previa. Avanza, pues, en igualad de oportunidades. Más corresponsabilidad fiscal y más solidaridad entre territorios, también.
Pero la reacción más común es “me opongo”. ¿Por qué? “Porque me opongo”.
Porque Cataluña es la comunidad más favorecida. Pero es mentira.
Porque solo se tiene en cuenta la opinión de Cataluña. Pero es falso.
Porque el criterio que manda en el reparto es la ordinalidad. Pero no es verdad.
Porque se aprueba un cupo para Cataluña como en Euskadi. Pero no es cierto.
Porque profundiza la desigualdad entre españoles. Pero es un bulo.
Porque trocea la Agencia Tributaria. Pero es desinformación.
Está tan arraigado el comportamiento anti, que incluso los políticos sometidos al vaticinio inmediato de las urnas se atreven a oponerse a la llegada de más recursos para mejorar la vida de sus votantes.
Andalucía es la comunidad que más recursos aumentaría en 2027, 4686 millones de euros, por encima de Cataluña, pero su presidente se opone.
La Comunidad Valenciana pasa de ser la comunidad más perjudicada por el modelo anterior a la tercera en mejorar fondos, pero su presidente se opone.
La Comunidad de Madrid gana más de 2500 millones con el nuevo modelo, pero su presidenta, claro está, se opone.
Tenemos que confiar en que los votantes actúen con mejor criterio que algunos de sus votados. Y que voten en defensa propia.
Rafael Simancas
Diputado en las Cortes Generales por Madrid. Secretario general del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados.