El nacionalismo checo y eslovaco hasta la creación de Checoslovaquia
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
La creación de la Monarquía dual, es decir, el Imperio Austrohúngaro, en 1867 supuso que Austria y Hungría serían dos Estados bajo el paraguas del emperador de la Casa de Habsburgo, en ese momento Francisco José. Pues bien, los países checos, es decir, Bohemia, Moravia y una parte de Silesia, se convirtieron en provincias austriacas, frente a Eslovaquia, que pasaría a depender de Hungría.
Esta situación motivó que los políticos checos -Masryk y Kramaf- así como los eslovacos -Srobár y Hodza- pensaran que había que trabajar para cambiar esta situación en aras de la independencia. Ni Viena ni Budapest estaban por la labor de atender las demandas nacionalistas de checos y eslovacos. Con el nuevo siglo las tensiones crecieron porque la idea de crear una Confederación de Estados nacionales, con gobiernos elegidos democráticamente y unidos en la figura del emperador no cuajó en la Monarquía dual. Francisco José no quería cambiar la estructura imperial de 1867. En todo caso, este inmovilismo no era compartido por toda la corte imperial. El heredero, el archiduque Francisco Fernando, sí creía en la necesidad de emprender profundas reformas en esta estructura. La alternativa pasaba por la adopción del trialismo o Monarquía trial, es decir, convertir la Monarquía dual en una triple con tres estados, esto es, el austriaco, el húngaro y el eslavo, y en plano de igualdad. Esta idea era bien vista por los nacionalistas eslavos moderados, pero no por los más radicales, cercanos a las tesis de los serbios, el pueblo eslavo más combativo de los Balcanes.
El estallido de la Gran Guerra comenzaría a provocar cambios en este panorama. En primer lugar, el propio asesinato de Francisco Fernando, daría al traste con el trialismo. Pero, después, al avanzar la guerra los checos y eslovacos comenzaron a desertar en su mayor parte de los ejércitos imperiales, pasada ya la primera euforia belicista. Los líderes políticos checos y eslovacos, por su parte, buscaron el apoyo de los aliados para sus pretensiones. De ese modo, ya en el otoño de 1915 se creó un Consejo Nacional de los países checoslovacos en París, organizado por Masaryk, Stefanik y Benes. En Estados Unidos, los eslovacos reclamaron ya en 1914 el apoyo norteamericano a la independencia de su país.
En medio de la guerra los representantes checos y eslovacos iniciaron unas conversaciones que culminaron en octubre de 1915 con la firma de un acuerdo para colaborar con el fin de constituir un Estado federal que englobase a unos y otros. En 1918, el Consejo Nacional fue oficialmente reconocido por los aliados como el gobierno legítimo de la Checoslovaquia que se iba a crear inmediatamente.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
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