Europa y la energía atómica
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El segundo Tratado de Roma (1957) constituyó la Comunidad Europea de la Energía Atómica, o Euratom.
Su principal objetivo tendría que ver con la constatación de un déficit energético en Europa, buscando el desarrollo e independencia de una industria nuclear propia mediante la creación de un mercado común de tecnología y materiales nucleares, además del establecimiento de un marco común legal en materia de seguridad y protección de la población.
Los respectivos parlamentos tuvieron que ratificar dicha firma. El Tratado entró en vigor el primero de enero de 1958.
En él se establecían sus instituciones: Asamblea parlamentaria, Tribunal de Justicia, Consejo de Ministros y Comisión del Euratom. Las dos primeras eran comunes con las dos otras Comunidades, mientras las dos últimas fueron propias y diferentes hasta la entrada en vigor del Tratado de Fusión.
El desarrollo de un mercado común de la energía atómica no fue una tarea fácil porque hubo que conciliar intereses diversos. En todo caso, se consiguieron avances en la distribución de la energía y en la venta del sobrante a terceros países. También se proporcionaron préstamos para financiar proyectos.
Es evidente que la energía nuclear ha generado no pocas polémicas y Euratom no se vio libre de las mismas, muy especialmente a partir de los años setenta.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.