EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

50º Aniversario: el camino al recuperar la Igualdad, la Libertad y la Fraternidad


(Tiempo de lectura: 5 - 10 minutos)

La Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo, promulgada el 1 de marzo de 1940, establecía como delito la propaganda hecha a favor de la masonería y el comunismo, así como aquellos comportamientos individuales que se ajustaran a las definiciones de masón y comunista señaladas en el artículo cuarto de la ley

Publicado en:

«Boletín Oficial del Estado» núm. 62, de 2 de marzo de 1940, páginas 1537 a 1539

Transcurrido medio siglo, de la recuperación de la libertad democrática, aún persiste dolor y el llanto por la sangre derramada, por las injusticias atribuladas, se desparraman las mentiras vertidas por la execrable gobernanza de una dictadura, que arrancó la libertad, la igualdad y la fraternidad de su pueblo.

El origen de la dictadura franquista se halla en un golpe de Estado contra el régimen legalmente constituido de la II República. Una violenta y sangrienta asonada, la rebelión militar, a espaldas de la ciudadanía, que contó con importantes apoyos de las organizaciones políticas de la extrema derecha y de la derecha antirrepublicana, de algunos sectores de la oligarquía interesada y con el beneplácito de la jerarquía eclesiástica y que contó con el apoyo explícito y también armado del Fascismo de Benito Mussolini y del Nazismo alemán, responsable de la carnicería de Guernica, testigo del mismo, quedó para la posteridad el abrazo de Hendaya con Adolf Hitler.

La rebelión militar, al no conseguir inmediatamente sus objetivos, derivó en una larga guerra civil, a cuya cabeza se colocó una junta militar – Junta de Defensa Nacional- que se formó el 24 de julio de 1936, autoproclamándose los militares que la configuraban, titulares de todos los poderes del Estado, poderes que transfirieron al General Franco el 29 de septiembre del mismo año y que éste no declinó hasta su muerte.

Un régimen que utilizó la tortura, el trabajo esclavo, la represión económica, etc., y el hambre en las cárceles, a manera de un “Auschwitz particular”; Fueron, 150.000 fusilamientos, 120.000 los desaparecidos, miles de presos y torturados, 700.000 presos esclavos en campos de concentración, 2.400 fosas comunes, hambruna y enfermedades en la población, 60.000 bebés robados a sus padres biológicos, persecución y represión por razones sexo-afectivas, apartheid sanitario, depuración de profesionales (especialmente maestros y médicos), 80.000 exiliados, persecución y exterminio ideológico. En cuanto a los muertos en el frente hay casi unanimidad entre los historiadores en situarlos entre 200.000 y 150.000.

A esta cifra hay que sumarle los 300.000 exiliados que ya no volvieron, por lo que puede decirse que España perdió unas 800.000 personas en la guerra civil, entre las que se encontraba la flor y nata de la nueva generación.

La obsesión antimasónica del Régimen de Franco, con toda su teoría del «contubernio judeo-masónico-marxista», incluso con tintes de cruzada, hay que entenderla dentro del contexto internacional de la evolución de los fascismos europeos y dentro de la gran crisis de la democracia liberal en torno a los años treinta. Los dictadores que emergen entonces consideran ante sí dos flancos adversos que deben eliminar de raíz: por un lado, los teóricos de la «libertad, igualdad y fraternidad», defensores de los derechos del individuo, la tolerancia, la libertad de creencias y del sistema democrático, en contra de absolutismos o dictaduras, es decir, los masones y librepensadores; y por otro lado, los movimientos obreros y el espectro del triunfo de la revolución rusa. Contra unos y otros, actuaron drásticamente desde Mussolini a Franco, pasando por Hitler1.

El franquismo no hizo sino agravar e intensificar la fobia y la saña que los fascismos europeos de los años veinte y treinta habían lanzado ya contra la Masonería. En esta represión, ningún dictador como Franco ha llegado tan lejos en el acoso y métodos empleados, hasta convertir el anti-masonismo en un «leit-motiv» de su régimen, bajo la teoría del «contubernio».

Ya el 21 de diciembre de 1938, Franco decretó que todas las inscripciones o símbolos de carácter masónico o que pudieran molestar a la Iglesia católica fueran eliminados de todos los cementerios de la zona nacional en el plazo de dos meses. Para entonces, se había consumado la primera gran etapa de represión de la Masonería, la del comienzo de la guerra, que se caracterizó por la máxima severidad, es decir, el fusilamiento. Todavía en octubre de 1937 eran fusilados en Málaga 80 prisioneros acusados de masones, lo cual no quiere decir que todos lo fueran.

José Antonio Martín Pallín, a propósito del consejo de guerra contra Lluis Companys sintetiza el procedimiento de la siguiente forma:

“En los consejos de guerra no hay debates, no hay testigos, no hay peritos, no hay nadie. El secretario lee fundamentalmente informes policiales, todo lo que se ha acumulado fuera, al margen, sin intervención del acusado (…) El defensor pone un poco de lenitivo en la petición y no pide la pena de muerte, porque ya sólo faltaba que el defensor pidiese la pena de muerte”.

En el Servicio de Documentación de Salamanca se acumulan unas 80.000 fichas de supuestos masones (cuando en 1936 no rebasaban la cifra de 5.000 francmasones acreditados en todo el territorio español) revela las dimensiones de la llamada cruzada antimasónica y la fiebre acusatoria que existió en el seno del Régimen.

SÍNDROME DE PROCUSTO:

Síndrome que define aquello que,

al verse superados por el Talento de otros,

deciden menospreciarlos.

Incluso deshacerse de ellos. El miedo

(del que muchas veces no son conscientes)

Los lleva a vivir en una continua mediocridad

Donde no avanzan, ni dejan que otros lo hagan.

El 1 de marzo de 1940 es promulgada, la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo, establecía como delito la propaganda hecha a favor de la masonería y el comunismo, así como aquellos comportamientos individuales que se ajustaran a las definiciones de masón y comunista señaladas en el artículo cuarto de la ley.

Pese a su nombre, afectó, sobre todo, a los masones, puesto que los comunistas ya habían sido exhaustivamente perseguidos por la jurisdicción militar, se decía en ella, en su artículo cuarto, que “son masones todos los que han ingresado en la masonería y no han sido expulsados o no se han dado de baja de esta o no han roto explícitamente toda relación con ella” y no dejaban de serlo aquellos a quienes la secta había autorizado para aparentar alejamiento de la misma.

Asimismo, se añadía que “a los efectos de esta Ley se consideran comunistas los inductores, dirigentes y activos colaboradores de la tarea o propaganda soviética, trotskistas, anarquistas o similares” y se consideraban “circunstancias agravantes, dentro del comunismo, el figurar en los cuadros de agitación, en las jefaturas y en los núcleos de enlace con las organizaciones extranjeras y el haber participado activamente en los congresos comunistas nacionales o extranjeros”.2

La Ley estipulaba que constituía un agravante haber llegado a altos grados para quiénes eran masones. En estos casos se podía imponer una condena que iría entre los veinte a treinta años de prisión. Por otro lado, se daba la oportunidad de retractarse ante las autoridades según un modelo que se establecería. La colaboración con la autoridad a la hora de delatar a otros masones sería considerada como un atenuante, así como haber colaborado en el golpe del 18 de julio. La delación serviría para conseguir información necesaria para llegar a logias y masones no conocidos por las fuerzas de seguridad.

Para la persecución de los masones se habilitó un órgano judicial propio, el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y del Comunismo.

La intensa represión ejercida y la propaganda difundida por todos los medios posibles contra los francmasones, provocaron que en España la Masonería sea, aun hoy, mal considerada por la mayoría, que desconoce los principios y valores de la denominada Orden de la Francmasonería universal, nacida en Londres en 1717, aunque existen antecedentes en la Escocia de 1598, con los estatutos de Schaw, la Royal Society of London for Improving Natural Knowledge determinó de manera importante el nacimiento de la Masonería. Hombres como Kepler o Newton, son pioneros de la organización. Pero sin embargo y, sobre todo, se crea una leyenda negra para conseguir que sea malinterpretada, y que su conocimiento sea restringido a la ciudadanía, todo lo contrario, a lo que sucede en los países de nuestro entorno donde tiene un prestigio elevado, especialmente por su vinculación con el fomento de valores ciudadanos democráticos, la cultura y la acción social, o en América que se encuentra relacionada con los padres fundadores y los lideres de la independencia en todo el continente.

Esta ley convertía en delito pertenecer a la masonería o al comunismo (art. 1); situaba fuera de la ley a estas organizaciones, confiscaba sus bienes y los ponía a disposición de la jurisdicción de responsabilidades políticas (art. 2); definía a los masones y a los comunistas, a quienes, sin ningún interés por la precisión conceptual, confundía con los “trotskistas, anarquistas o similares” (art. 4); y establecía la pena con la que se castigaría este tipo de delito: la reclusión menor (de 20 años a 12 años y un día) a los afiliados o simples militantes y la reclusión mayor (de 30 años a 20 años y un día) a los dirigentes (arts. 5 y 3). Los condenados por este tribunal especial serían inhabilitados a perpetuidad para ocupar cargos públicos y sometidos a sanción económica de acuerdo con la ley de responsabilidades políticas de 1939 (art. 8).

El franquismo metía en el mismo saco a masones y marxistas, conceptos muy dispares entre sí. De este modo, el local de la logia Turdetania de Córdoba fue incendiado. El templo masónico de Santa Cruz de Tenerife fue incautado y convertido en sede de la Falange. Mientras tanto, cundía una auténtica fiebre incautadora de documentos masónicos por toda la zona franquista, que se remitían rigurosamente vigilados al Servicio de Recuperación de Documentos de Salamanca, a fin de que sirvieran de base para la magna campaña depuradora que se tenía planeada.

La represión abarcó todos los rincones del territorio español, desde el Petit Ampurdán o el Bajo Ampurdán, en Palafrugell y Sant Feliu de Guixols, en tierras asturianas, de Andalucía y por supuesto Madrid; el régimen veía masones en todos los espacios de pensamiento, los ateneos, las universidades y especialmente vigilantes a toda la intelectualidad de la época que no comulgará con el extremismo de sus posturas.

"Mentir constantemente no tiene como objetivo hacer que la gente crea una mentira, sino garantizar que ya nadie crea en nada. Un pueblo que ya no puede distinguir entre la verdad y la mentira no puede distinguir entre el bien y el mal. Y un pueblo así, privado del poder de pensar y juzgar, está, sin saberlo ni quererlo, completamente sometido al imperio de la mentira. Con gente así, puedes hacer lo que quieras."

-Hannah Arendt,

historiadora y filósofa alemana, desarrolló el concepto de "La banalidad del mal".

 

1Extractado de: Francisco Moreno Gómez, “La masonería bajo la dictadura franquista”, en La Masonería Española (1728-1939). 

2Francisco Moreno Sáez

 

Andrés Cascio, Doctor, Psicólogo Social, Conferenciante y articulista. Profesor retirado de la Universidad de Barcelona, ha sido experto internacional y Catedrático de la Escuela de Especialización de la O.E.A. (Panamá) Director de Proyectos de UNICEF (Panamá) 1976 y del Fondo Social Europeo. 1990. Profesor invitado de distintas Universidades y Escuelas de Negocios de España e instituciones de altos estudios y América Latina. Presidente Club de Opinión Liber Cogitatio. Co director de la Revista Suum Cuique Ius. SCME.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.