Masonería en el horror de los campos nazis de exterminio
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El nazismo persiguió a la masonería, pero los masones, inasequibles al desaliento, intentaron mantener su trabajo hasta en las más adversas circunstancias. El gobierno alemán ordenó la disolución de todas las logias y confiscó sus propiedades, instrumentos, libros y símbolos. Con la requisa se montaron exposiciones, como se había hecho con el arte de vanguardia, considerado como «degenerado», con toda la simbología incautada. Por el decreto Nachtund Nebel de diciembre de 1941, Hitler ordenó la ejecución de los masones detenidos. No es fácil saber la cifra exacta, pero rondaría entre 80.000 y 200.000 personas.
Aun así, existieron tres logias en los campos de concentración, siendo, evidentemente, clandestinas. En 1933 se creó el campo de concentración de Esterwegen, no siendo uno de los más conocidos, aunque allí murieron unas treinta mil personas. Pues bien, el 15 de noviembre de 1943 siete masones, miembros activos de la resistencia belga allí confinados, fundaron una logia masónica secreta, denominada Liberté Chérie, es decir, Querida Libertad, un nombre, a todas luces, bien significativo, y que rememora a La Marsellesa. Estuvo en la barraca número 6. Sus fun dadores fueron Paul Hanson, Luc Somerhausen, Jean De Schrijver, Jean Sugg, Henry Story, Amédée Miclotte y Franz Rochat, y fueron siete, es decir, que podía gozar de todos los derechos masónicos, independiente de cualquier logia y sin limitaciones, un esfuerzo importante en una vida normal, e ímprobo en un campo de concentración nazi. Después se inició Fernand Erauw. La logia pasó a ser la número 45 del Gran Oriente de Bélgica, y solamente dos de sus miembros sobrevivieron, Somerhausen y Erauw. La logia cesó en 1944. Pero Somerhausen rescató su existencia al año siguiente ante el Gran Oriente de Bélgica. Hoy contamos con una escultura de los siete masones de la logia en el campo, gracias al esfuerzo en el año 2004 de masones alemanes y belgas empeñados en recuperar la memoria masónica y en inmortalizar la lucha por la libertad. El proyecto fue creado por el arquitecto Jean de Salle, reflejando una cadena de unión entre las siete figuras.
Y los masones incorporaron a su calendario masónico el día 15 de noviembre, el día «No me olvides». --En otro lugar de horror, en un anexo del campo de Dachau Allach se creó la logia Los hermanos Cautivos de Allach, cuyo libro de arquitectura se llevó al Museo del Gran Oriente de Francia, en París. Por fin, la logia L’Obstinée, es decir La Obstinada, funcionó en el campo de Oflag. Uno de sus miembros, Pierre Rey, que fue orador en dicha logia, llegaría a ser presidente de la Comisión Europea en el verano de 1967
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.