La reacción conservadora a la revolución social mexicana
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
La llegada al poder de Huerta supuso un evidente giro conservador, aunque no se puede decir que se volviera exactamente al régimen de Porfirio Díaz. Por otro lado, Huerta no respetó el acuerdo previo con Félix Díaz para celebrar unas elecciones donde debía ganar. Huerta desató una intensa represión contra los revolucionarios y contra los diputados de la oposición, además suprimir la libertad de prensa.
La insurrección se desató a finales de 1913. Se puede decir que la mitad de México se había levantado contra la dictadura de Victoriano Huerta, tanto en el norte donde actuaba Venustiano Carranza y Pancho Villa, como en el sur con Zapata.
Mientras tanto, el país sufrió una intensa crisis económica, y el presidente Wilson, además, decidió no apoyar a Huerta por escrúpulos democráticos, a pesar de los esfuerzos de su embajador en México para que se apoyase al nuevo régimen.
Al verse abandonado por los norteamericanos, Huerta se dirigió a los alemanes, provocando la ira de Washington, que envió una fuerza militar a Veracruz que pretendía frenar la llegada del material alemán, y a la vez, asegurarse el control de la zona petrolífera.
En julio, Huerta abandonó el país. El general Obregón entraba en la capital, pero eso no templó los ánimos, porque se desató una verdadera lucha por el poder, una vez que se había conseguido el objetivo de derribar la dictadura.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.