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El legado musulmán en Barcelona


(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

El legado musulmán en Barcelona es mucho menos conocido que el romano, el paleocristiano o el visigodo. No quedaron muchos vestigios materiales, pero sí existen algunos entierros del siglo XI, es decir, posteriores a la propia dominación, y que se descubrieron en el año 1991. En ese año se descubrieron los esqueletos de dieciocho personas, es decir, quince varones y tres mujeres, casi todos adultos, excepto un niño menos de dos años y otro que tendría al fallecer entre quince y dieciocho meses. Aparecieron en una excavación de las que se denominan como preventivas que se realizó en la Plaza Comercial junto al edificio del Born porque se pretendía construir un aparcamiento. Las excavaciones preventivas tienen lugar en zonas donde se presume que puede haber restos arqueológicos de interés antes de emprenderse una obra.

Los restos presentaban características muy parecidas, pero uno de los enterrados, el denominado “Individuo 15”, del que solamente se pudieron rescatar los restos de la rodilla para abajo (sufrió una severa mutilación en una obra anterior) llamó la atención de los arqueólogos, ya que tenía sujeciones de hierros en sus tobillos, y que, al parecer, llevó durante mucho tiempo, limitándole la movilidad, es decir, que no fue libre gran parte de su vida. Esas sujeciones eran grilletes. En principio, se pensó que era los restos de un esclavo de la Barcelona musulmana del siglo VIII. Los restos fueron guardados con los de los otros desenterrados y allí pasaron varios decenios. Pero posteriormente se descubrieron, ya en el presente siglo, nuevos restos de enterramientos islámicos en zonas próximas al primer descubrimiento que terminaron obligando a repensar las conclusiones de 1991, seguramente un tanto precipitadas. En el 2001 aparecieron los restos de un niño dentro del Born, los de un adulto en la calle Fusina en 2013 y otro en la calle Antic de Sant Joan en 2018. Todos estos restos pasaron a ser objeto de un estudio interdisciplinar en lo que se conoce como ArqueoBorn, y que se puso en marcha en 2015. El proyecto quería poner en valor los restos arqueológicos del que había sido el espacio de uno de los mercados más emblemáticos de la historia barcelonesa, intentando, además, ir más allá del momento de la derrota y el arrasamiento que supuso 1714 y el fin de la Guerra de Sucesión.

Las pruebas del carbono 14 determinaron que los enterrados descubiertos en vísperas de los Juegos Olímpicos eran muy posteriores al siglo VIII, esto es, serían de una época entre finales del siglo XI y la primera mitad del siglo XII, ya en la plena Edad Media. Pero, entonces, ¿qué había que pensar del caso del “Individuo 15”?. Llevaba grilletes y así fue enterrado, algo que no casaba con la época, y que parecía más propio de la época romana o tardorromana. La cuestión se complicó cuando se descubrió que casi todos los restos de los otros enterrados debieron sufrir la misma suerte que el gran protagonista con el número 15. No tenían grilletes, pero sí pruebas de que sufrían un engrosamiento a la altura de los tobillos, fruto de una infección o traumatismo asociado, precisamente, a la presencia de grilletes. Así pues, también habían sido cautivos. Pero es más, algunos tenían fracturas óseas que con el tiempo se soldaron, y eso hizo suponer que habían realizado duros trabajos físicos. Los restos no demostraban parentesco entre ellos, pero sí que casi todos procedían de Europa y una minoría del norte de África. Se llegó a la conclusión de que habían sido esclavos musulmanes de la época medieval en una potente ciudad comercial mediterránea que ya comenzaba a ser Barcelona. Si Carlomagno había prohibido que hubiera esclavos cristianos y esa prohibición del 840 llegó a Barcelona también, se optó por los esclavos musulmanes, generándose un comercio muy lucrativo.

Estos descubrimientos hacen pensar en una situación ambivalente. Por un lado, había esclavos musulmanes, pero por otro, se les respetaba su religión y se permitía que fueran enterrados en cementerios o necrópolis musulmanas. Por fin, ¿por qué fue enterrado el “Individuo 15” con los grilletes y el resto no? Existen dos hipótesis. O se le ajustició por algún grave delito y fue enterrado inmediatamente, o estaba preso y era tan peligroso que vivió hasta el final con los grilletes y nadie pensó en quitárselos en la hora del entierro. El misterio permanece y, seguramente permanecerá siempre porque no se conservan suficientes restos de nuestro protagonista para saber lo que le ocurrió realmente.

En todo caso, a pesar de la falta de muchos restos en comparación con otras épocas pasadas no parece que se haya profundizado mucho en el estudio del pasado islámico o, por lo menos, ha tardado un tiempo en comenzar a interesar. En el año 2022 se hizo un esfuerzo especial a través del programa Barxiluna, (des)memòria del passat i present islàmic, y que se desarrolló en el districte d’Horta-Guinardó.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 


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