Los socialistas ricardianos
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
En los inicios del siglo XIX surgió un conjunto de pensadores en Gran Bretaña que podemos calificar de teóricos socialistas y que Marx bautizaría como “socialistas ricardianos” en su obra Miseria de la Filosofía (1846), y que luego Engels trataría en el prefacio de la edición que salió en 1883. Marx consideraba que este grupo de pensadores británicos se había inspirado en David Ricardo, especialmente en su teoría del valor, que se creaba a partir del trabajo, por lo que, en consecuencia, el mismo tendría todo el derecho a recibir lo que producía.
El marino y escritor Thomas Hodgskin (1783-1869) sería un defensor de los sindicatos como un medio para alcanzar los objetivos del socialismo. Hodgskin se destacó en la polémica por la defensa de la legalización de las asociaciones obreras. Tomando la teoría ricardiana como base, denunció la apropiación de la mayor parte del valor producido por los obreros industriales, un hecho que consideraba ilegítimo. Desarrolló sus teorías en unas conferencias que impartió en el Instituto de Mecánica de Londres debatiendo con William Thompson. Ambos compartían la crítica a esa expropiación capitalista, pero diferían en relación con el remedio a la misma. Estas conferencias fueron publicadas en su obra Labour Defended against de Claims of Capital; or the Unproductiven ess of Capital proved (El trabajo defendido ante las pretensiones del capital; o demostración de la improductividad del capital), en el año 1825, pero también en Popular Political Economy (Economía política popular. Cuatro conferencias pronunciadas en la Instituto de Mecánica de Londres), en 1827; y Natural and Artificial Right of Property Contrasted (Derechos de propiedad natural y artificial contrastados) en 1832. Por fin, Hodgskin se enfrentó a las teorías de Thomas Malthus y Robert Torrens, que defendían que el creador del valor era el capital. Hodgskin siempre defendió que era el trabajo el que creaba el valor, y siempre desde su interpretación radical de la teoría de Ricardo.
El mencionado William Thompson (1783-1833) combinaría el utilitarismo de Bentham con las ideas sindicales de Owen. En su Tratado sobre los principios de la distribución de la propiedad tendente a conseguir la mayor felicidad humana, publicado en 1824, defendió la más amplia remuneración para los trabajadores porque una adecuada distribución de los ingresos permitiría conseguir una mayor cantidad de bienes en una sociedad. Además, esta alta remuneración repercutiría en el rendimiento del trabajo. En Pago al Trabajo (1827) defendió la creación de explotaciones sindicales que pudieran desarrollar una competencia a los capitalistas. Por último, sería uno de los primeros británicos en defender la igualdad de derechos de la mujer, a través de su obra, Llamamiento a una mitad del género humano, del año 1825.
El escocés John Gray (1799-1883), por su parte, se interesó como Hodgskin por la teoría del valor del trabajo. Su obra fundamental fue A Lecture on Human Hapiness (Una conferencia sobre la felicidad humana). En la misma afirmaba que en el nuevo mundo había que asegurar a todos los hombres el valor de los servicios rendidos a la sociedad. La influencia de Owen parece importante, así como de la Ilustración. En este sentido, Gray defendía el objetivo de alcanzar la felicidad, pero el sistema capitalista no lo permitía porque los que producían la riqueza, es decir, los obreros y campesinos, no se beneficiaban de la misma, sino los que no trabajaban, los explotadores. Su teoría sobre la relación entre la propiedad y el trabajo fue estudiada por el propio Marx. En su última obra, Conferencias sobre la naturaleza y el uso del dinero (Lectures on the Nature and Use of Money), del año 1848, defendió que el oro y el papel moneda no eran medios de cambio naturales y que el dinero debía ser un mero recibo del trabajo realizado, como una prueba de que su poseedor había contribuido con determinado valor a la riqueza general. Proponía la creación de un banco nacional y también de almacenes comunes de productos a través de los cuales se realizarían los intercambios.
También había que crear cooperativas de producción. Gray no era partidario de la violencia, pero auguraba que los trabajadores terminarían conquistando su independencia y libertad que las clases superiores les negaban.
Por fin, estuvo en la fundación de la colonia oweniana de Orbiston en Escocia, no muy lejos de Glasgow (1836-1827) aportando financiación, aunque terminó fracasando. Orbiston fue una colonia contemporánea a New Harmony.
John Francis Bray (1809-1889) fue un escritor y un activo militante en el cartismo. Haría una especie de síntesis entre las ideas de Robert Owen y las de William Thompson. En 1839 publicó Los males del trabajo y su remedio. La obra fue tenida en cuenta por Marx, incluyendo algunos de sus pasajes en Miseria de la filosofía. Bray consideró que el remedio para los “males del trabajo” estaban en la vuelta al estado de naturaleza en el que nadie podía sustraerse al trabajo y, de ese modo, nadie podría apropiarse del trabajo del otro, como estaba sucediendo con el capitalismo.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.