Victoria Kent a las mujeres por su lucha contra la infancia abandonada (1936)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Victoria Kent se dirigió a las mujeres a través de la radio el 11 de agosto de 1936 con un vibrante discurso de agradecimiento por su labor en favor de los niños abandonados en la guerra.
Hacia dos semanas se había dirigido a las mujeres con un llamamiento para que las mujeres acudiesen en socorro de los niños sin padres, y por eso ahora quería hacer público su agradecimiento. Victoria Kent realizó, como es sabido, un gran esfuerzo en favor de los niños, en que fueran evacuados y en que fueran atendidos los que habían quedado sin padres.
Se habían multiplicado los hospitales, los refugios para niños, y había muchas familias que pedían niños para poder acogerles. Todos habían rivalizado para estar a la altura, y muy especialmente las mujeres. Estaban trabajando con un gran esfuerzo en las casa-cunas, en los refugios infantiles, en los talleres improvisados para la confección de ropa, en los puestos de socorro, en las avanzadas y en las avanzadillas. Lo mismo habían cogido el fusil que atendido un niño abandonado. Estaban en las salas de los hospitales y en el frente atendiendo a las necesidades de los soldados.
La mujer habría obrado el milagro que necesitaba España y que en otro tiempo podría haber sido fácil, pero en los momentos que se vivían parecía imposible. Mientras se combatía la mujer española había amparado la miseria infantil y ofrecido el calor de hogar que muchos niños no tenían.
Las mujeres habían querido que terminara el dolor de esos niños. El Estado había encontrado una solución con la reacción del pueblo, pero, sobre todo, de la mujer.
Victoria Kent también planteaba que fuera más eficaz. Por eso pedía que todas las entidades que trabajaban en atender a los niños tuvieran una coordinación, un “mismo control”, según sus propias palabras. Además, no se trataba de una obra del momento sino de algo permanente y necesario si de verdad se quería una España “trabajadora y culta”.
Y terminaba con un nuevo llamamiento a las mujeres en el sentido de que no debían educar una “infancia belicosa”, sino que tenían que contribuir a formar una España “limpia de corazón”. Victoria Kent creía que era muy importante que las mujeres combatiesen el odio que estaban viendo y padeciendo los niños en la guerra, enseñando otras cosas, como la generosidad del trabajo o su obligación de trabajar en el futuro por una España nueva bajo un ideal común. La mujer tenía, pues, una gran responsabilidad en construir un mundo distinto con su labor educativa.
Hemos trabajado con el número 8123 de 12 de agosto de 1936 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.