Los diputados socialistas asesinados en la Guerra y la posguerra
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El periódico El Socialista publicó un listado de “compañeros asesinados” en el número del primero de octubre de 1944. La motivación tenía que ver, curiosamente, con el momento histórico que se vivía en la Segunda Guerra Mundial.
Los aliados habían manifestado que había que castigar a los criminales de guerra. Para poder hacerlo se estaban elaborando las listas de los mismos y se había advertido a los estados neutrales que no podían dar asilo a los “reos de lesa humanidad”.
Pues bien, para el periódico en España también había criminales de guerra, pero no se referían a los que luego, como bien ha estudiado la historiografía, encontraron asilo bajo el paraguas de Franco al terminar la contienda. El periódico aludía a los criminales de guerra españoles. El mundo debía enterarse de esta realidad también, y que no se circunscribía solamente a la Guerra Civil, sino que seguía con la dictadura franquista.
Para ello se centraron en las víctimas que habían sido diputados socialistas.
Pues bien, los diputados fusilados por los sublevados eran los siguientes:
Antonio Acuña, José Andrés y Manso, Manuel Barrios, Rafael Bermudo, Antonio Bilbatua, Antonio Bujalance, Rafael Calvo Cuadrado, Adolfo Carretero, Luis Dorado, Ernesto Fernández Jiménez. Juan Gutiérrez Prieto, Federico Landrove, Juan Lozano, José Maestro, Antonio Martin García, Vicente Martin Romera, José Moya, Nicolás de Pablo, Ignacio Seoane, Luis Rufilanchas, Higinio Felipe Granado y Graciano Antuña. Eran un total de veintidós diputados.
El PSOE no había podido realizar el listado de socialistas asesinados después de terminada la contienda y solamente publicaban los nombres de los que tenían un conocimiento fehaciente: Julián Besteiro, Isidro Escandell, José López Quero, Francisco Menoyo, Manuel Molina Conejero, Alejandro Peris, Carlos Rubiera, Ricardo Zabalza, y Julián Zugazagoitia.
En total, serían treinta y un diputados.
Además, a la lista habría que añadir, y siempre según nuestra fuente, los nombres de siete más pero con dudas porque se confesaba que se desconocía su suerte, pero se temía por sus vidas a juzgar por las noticias “confusas” que se recibían. También se añadía a la lista Amancio Muñoz de Zafra, aunque sabemos que murió, en realidad en un sanatorio antituberculoso gerundense en la Guerra, Valeriano Casanueva y Ginés Ganga, los dos en el exilio. El periódico añadía que los tres últimos diputados citados habían muerto por los padecimientos de la guerra.
Rodolfo Llopis redactó en 1937 una Memoria, como secretario del Grupo Parlamentario Socialista, en la que resaltó el “tributo de sangre” que había pagado el mismo. Recordaba que al estallar la sublevación el Partido Socialista había ordenado a sus diputados que no se encontraban en sus respectivas provincias que debían reintegrarse a las mismas para apoyar la huelga general proclamada por la UGT, para intentar impedir que se sublevaran las guarniciones y para desempeñar las responsabilidades que se establecieran en la lucha. Y así lo hicieron. Unos pudieron hacerlo, pero otros fueron detenidos por los sublevados y fueron ejecutados.
Hemos consultado el número 5246 de primero de octubre de 1944 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.