Los concejales socialistas por la municipalización del alumbrado público en Madrid (1912)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Los concejales socialistas defendieron a finales del año 1912 que se municipalizase el servicio de alumbrado de la capital de España. La municipalización de servicios, es decir, que se realizasen por parte de la administración pública, en este caso, la municipal, frente a las empresas que ganaban concursos, fue una seña de identidad del socialismo europeo, incluido el español, teniendo, además, el referente teórico e intelectual del fabianismo británico, que seguramente ha sido el movimiento que históricamente más y mejor ha defendido esta acción.
En esta pieza nos interesará tanto el debate generado en el consistorio madrileño ni la resolución final como la postura y los razonamientos de los socialistas con el fin de conocer como se planteaba esta cuestión en España y, en concreto, en Madrid. Solicitaron, en primer lugar, que el correspondiente concurso para otorgar este servicio se declarase desierto, pero, además, que había que solicitar al Estado el aval para un empréstito de diez millones de pesetas destinado a la municipalización del servicio de alumbrado y la cesión, a precio de costo, del fluido que se necesitase del salto del Canal de Isabel II.
La minoría socialista explicó que el fracaso del concurso obedecía a una especie de confabulación de las empresas eléctricas con la del gas. A raíz de acordarse que el alumbrado de Madrid fuera eléctrico, la Compañía del gas presentó una proposición en la que se hacían algunas concesiones. En principio, mostró un vivo deseo para que se resolviese rápidamente, pero luego dejó abandonada la proposición como si no le interesara. Ese cambio de conducta coincidió, según los socialistas, con el momento en que las Compañías de electricidad iniciaron sus gestiones para constituir el cártel que estaban a punto de formar.
Una de esas empresas, la Unión Eléctrica Madrileña, estaba fusionada con la Compañía del gas. Por eso los socialistas se preguntaban qué de particular tenía que hubieran convenido dejar a dicha Compañía el campo libre en el asunto del alumbrado madrileño.
Es más, las proposiciones de la Cooperativa Electra y de la Unión eran casi idénticas y en forma “totalmente inadmisibles”, es decir, que concursaban para que no se les adjudicase el servicio. Es más, ni consignaron el depósito que señalaba la ley para poder concursar.
Frente a esta confabulación no había más respuesta que la municipalización con el fin de asegurar a Madrid un alumbrado público bueno y económico, además de que se ayudaría a los vecinos que estaban a merced de las Compañías, puesto que con la fábrica pública de electricidad se podría regular el precio del fluido.
Se podía argumentar que el poder central se podía negar a facilitar el aval, pero eso no debía ser un obstáculo y habría que buscar otros medios, señalando, sin nombrarlos, que ya tenían los socialistas pensados algunos. De ese modo, la opinión pública comprobaría que el Gobierno quería entregar Madrid a la codicia de una empresa.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.