El avance laborista en 1929 a los ojos de Jean Longuet
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
En vísperas de las trascendentales elecciones de mayo de 1929 que permitieron que los laboristas llegaran al gobierno por segunda vez en su historia, el periodista y político francés Jean Longuet que, como sabemos, fue nieto de Marx, escribió un artículo sobre el avance que estaba teniendo el Partido Laborista, y que se publicó en castellano en El Socialista, siempre atento a todo lo que tenía que ver con este asunto, como venimos investigando en los últimos tiempos.
Un ejemplo “confortador” era el éxito acelerado del laborismo británico, en opinión de Longuet, como demostraría el balance que realizaba de las últimas elecciones parciales, en North Lanark, en Escocia, donde la laborista Jennie Lee había ganado claramente sobre los candidatos conservador y liberal, a pesar de que en 1924 allí había vencido un político conservador. Lee era una joven de 25 años, que trabajaba en el Sindicato de Mineros, siendo nieta de un histórico militante de esa organización y del Partido Laborista Independiente, al lado de Keir Hardie, el histórico líder laborista independiente.
Cada día parecía más evidente, siempre a juicio del periodista, que el mayor partido político británico era el Laborista. No sólo lo probaba esa elección parcial, sino las ocho anteriores, y las locales recientes; era el avance de la clase obrera organizada, un asunto que, como sabemos, atraía muchísimo al socialismo español como ejemplo a seguir, después de la escisión comunista, durante los años veinte.
Frente a ese avance, se detectaba, según el Daily Herald, el periódico laborista, una sensación de derrotismo en los clubs aristocráticos de Londres. Algunos personajes estaban agitando la bandera de la amenaza socialista y los daños que traería su triunfo. Pero, también es cierto, apuntaba Longuet, que los más inteligentes y astutos de entre la burguesía británica estaban abandonando al conservador Badlwin. Así afirmaba que los magnates de la prensa, como Lord Rothermere, dueño del Daily Mail, así como lord Beaverbrook, al frente de otro grupo de prensa lo habían hecho. Rothermere pedía a sus lectores que votasen por Lloyd George y su “moribundo partido liberal”, buscando insuflar un poco de vida a la formación, afirmando que el votante no tenía que estar en la triste situación de tener que elegir entre la ineptitud del gobierno conservador y la “bandera roja”. Les quedaría el viejo partido liberal.
Todo hacia suponer que el pueblo británico se cuidaría de seguir este consejo y votarían por el partido de su clase, de la paz y el socialismo.
Hemos consultado el número 6293 de El Socialista, de 11 de abril de 1929. Sobre Longuet hemos publicado algún trabajo en El Obrero, y en su hemeroteca el lector interesado encontrará distintos acercamientos al tema del laborismo.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.