Los Códigos Civil y Penal en la Historia de España
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El Código Civil es el conjunto unitario, ordenado y sistematizado de normas de Derecho privado, es decir, regula las relaciones civiles de las personas físicas, jurídicas, privadas o públicas. Se recogen normas sobre relaciones familiares, derechos de las personas, contratos, derechos sobre las cosas, obligaciones, responsabilidad civil, propiedades, etc.
El primer Código Civil fue promulgado por Napoleón en 1804, y sirvió de modelo para el resto de Estados.
En España costó mucho tiempo contar con un Código Civil. Hubo distintos proyectos, destacando entre ellos el proyecto de 1821, elaborado por las Cortes del Trienio Liberal, así como el 1851, realizado por la Comisión General de Codificación. Pero no fue hasta 1889 cuando se promulgó el Código Civil. Hay que resaltar que en España hay algunas cuestiones específicas contenidas en el Código Civil que son distintas en seis comunidades autónomas por contar con derechos civiles o forales (Cataluña, País Vasco, Navarra, Aragón, Islas Baleares y Galicia).
En todo caso, el Código Civil ha sido reformado en su articulado en distintas ocasiones desde su promulgación, tanto en el reinado de Alfonso XIII, como en la dictadura franquista, y en la democracia actual. Debemos pensar, por ejemplo, que el sistema político presente tiene como uno de sus pilares fundamentales la no discriminación por razón de sexo, por lo que todas las disposiciones del Código Civil que establecieran diferencias entre el hombre y la mujer en las materias del derecho civil tuvieron que ser suprimidas, así como en las relaciones familiares hubo que introducir los aspectos derivados de la aprobación de la Ley del Divorcio, sin olvidar que en España se reconoce el derecho a contraer matrimonio a personas del mismo sexo.
Por su parte, el Código Penal es el conjunto de normas jurídicas punitivas del Estado, es decir, recoge las penas aplicables a toda persona que comete un delito.
Al contrario que con el Código Civil, en la España liberal se aprobó muy pronto, aunque también es cierto que se ha reformado constantemente, adaptándose a las nuevas realidades.
En 1822 se aprueba el primer Código Penal, que cambia en 1848 y en 1928. El primero duró muy poco porque al año siguiente terminó el Trienio Liberal. Fue obra de una Comisión nombrada por las Cortes y tiene una clara influencia ilustrada de autores como Montesquieu, Beccaria y Bentham, así como del Código Napoleónico, que supone un profundo cambio en relación con el pasado, aunque establezca en algunos casos penas muy duras. Ese rigor en castigar se acentuó en el Código de 1928, que se relaciona con el hecho de que se aprobó en plena Dictadura de Primo de Rivera. El Código de 1848 es el más perfecto técnicamente, y se hizo en plena Década Moderada, como un instrumento de la defensa del orden. La reforma de 1850 acentuó el autoritarismo del mismo, frente a la reforma de 1870, en el Sexenio Democrático, que lo suavizó, habida cuenta de los nuevos tiempos. En la Segunda República las reformas de 1931 y 1932 fueron en el mismo sentido, como lo demostraría la supresión de la pena de muerte, además de que hubo que adaptarlo a un sistema político republicano.
El franquismo introdujo importantes modificaciones, en 1944, 1963, y luego estaría la reforma de 1977 en la Transición. En la actualidad está en vigor un nuevo Código Penal, aprobado en 1995, y vigente desde 1996.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.