Cada verano tiene su canción, la de este año ha sido “Escándalo”, pero no el de Raphael, sino el de Rubiales; ya saben, el chulo de Motril, ese tipo mostrenco, de la más rancia tipología nacional, que se había pegado como una lapa a la Real Federación Española de Fútbol, sin que hubiera modo de echarlo, y eso que motivos los ha habido a puñados. Finalmente, ha sido el “piquito” a Jenni Hermoso lo que está a punto de acabar con tan peculiar mandatario. A estas alturas, todo el mundo tiene su idea sobre el asunto, a mí lo que me interesa subrayar es la falta de opiniones variadas en los medios. Hombre, no sé, algún matiz, algo que enriqueciera el debate, una pequeña diversidad en los puntos de vista. Frente a eso, en los periódicos, radios y televisiones he visto un mensaje único: Rubiales culpable de agresión sexual. En este caso no ha existido ni la presunción, pues que la condena ha ido por delante del juicio. Presunto asesino se dice de quien se sabe que ha matado a alguien, pero no está juzgado, aquí no ha habido presunto, sino culpable instantáneo. Por más rechazo que nos produzca Rubiales, y a mí me lo produce hasta el hartazgo, no podemos saltarnos los principios elementales del estado de derecho; por lo demás, en una democracia hemos de contar con una pluralidad de ideas e impresiones en los medios. En el caso Rubiales, casi nadie se ha atrevido a discrepar, lo que sí han hecho algunos conocidos columnistas de la derecha es guardar silencio, no mojarse, pues que la tormenta, o tsunami, o me too deportivo, como dijo el presidente del Consejo Superior de Deportes, venía recio. Lo más parecido que recuerdo a estas opiniones concordantes, aunque a nivel más pequeño, fue cuando todos los periódicos de Cataluña publicaron un editorial conjunto, práctica hasta entonces desconocida en el periodismo español, incluso durante el franquismo, y puede que en el mundial, pues la línea editorial de un periódico es su ADN. En el caso Rubiales si lee uno, por ejemplo, El País, desde el primer momento constata la coincidencia de las opiniones.