Cuando el mariscal Joffre fue agasajado por la masonería de la Alta Saboya
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
En el año 1921, el mariscal Joffre, figura destacada del ejército francés y protagonista indiscutible de la Gran Guerra, veraneaba en St. Gervais-les Bains, es decir, en la Alta Saboya.
Fue invitado, como le debió ocurrir en muchas ocasiones en la posguerra, a asistir a la inauguración del monumento a los muertos de la comuna de Monnetier-Moruex, que se encuentra a los pies del
Monte Salève, es decir, muy cerca de Ginebra, pero en suelo francés.
Allí acudió con las autoridades.
Por casualidad en el mismo día en que tenía lugar dicho acto, en un hotel próximo se celebraba la fiesta anual de la logia “Fraternidad” del Oriente de Ginebra, perteneciente al Gran Oriente de Francia, en común con las logias “Allbrogie”, al Oriente de Annecy, y “Avenir deu Chablais”, al Oriente de Thonon les Bains.
Los masones de las logias invitaron al mariscal a saludarles, y el aceptó, al parecer con satisfacción, y dejando al prefecto de la comuna y los parlamentarios asistentes. Fue acogido en la fiesta y se brindó con champán, intercambiándose discursos, brindis y votos.
Según nuestra fuente, esto es, el Boletín del Grande Oriente Español (1o de septiembre de 1931), este hecho debió producir sorpresa y desazón entre los reaccionarios, que tuvieron que comprobar “esta manifestación pública de la fe masónica del mariscal Joffre”.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.