Notas sobre la cuestión de la Biblia en la masonería suiza
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
La cuestión de la Biblia en los templos masónicos fue intensamente debatida por la masonería durante el siglo XIX y también en el XX.
Nosotros nos hemos acercado a la cuestión en algún trabajo.
¿Debería estar presente la Biblia en los altares masónicos y emplearse en los rituales?, ¿se trata de un libro religioso y, como tal, no podría estar en una institución que no lo es y que defiende la tolerancia o se trata de un libro que trasciende ese hecho y puede seguir siendo una de las luces del taller masónico como libro sagrado?
En esta breve pieza vamos a ver qué pasó en la masonería suiza en la primavera de 1931.
La Gran Logia Suiza “Alpina” celebró sus reuniones anuales en Saint-Gall, durante los días 30 y 31 de mayo de 1931.
En la asamblea de ese año la cuestión de la Biblia abierta sobre el ara generó debate. Pero la Gran Logia no consideraba a la Biblia como un Libro de la Fe cristiana, sino como un símbolo de la “enseñanza esotérica”.
Así pues, la asamblea de la Gran Logia decidió que durante “los trabajos” de la misma la Biblia debía encontrarse abierta sobre el ara, y se rogó a las logias pertenecientes a esta potencia masónica que adoptasen la misma fórmula en sus tenidas.
Nuestra fuente ha sido el número del 10 de septiembre de 1931 del Boletín del Grande Oriente Español. También podemos acudir a la hemeroteca de El Obrero.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.