Henri La Fontaine, fundamental masón belga
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
Henri La Fontaine (1854-1943) fue socialista, feminista y masón en Bélgica, un personaje, sin duda alguna, imprescindible.
Fue iniciado en masonería el 3 de mayo de 1882 en la destacada logia de Bruselas, Les amis philanthropes, del GOB, de la que fue su Venerable. Posteriormente, decidió cambiar de obediencia masónica, afiliándose a la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humaine (El Derecho Humano) en el año 1925. Fue presidente de la Sección belga de la Liga Internacional de Francmasones.
Pero su compromiso masónico, intensísimo, fue paralelo al que desarrolló en la vida profana. En 1885 se afilió al Partido Obrero Belga, es decir, el partido socialista de aquel país, siendo elegido senador por esta formación en 1894. Fue vicepresidente de la Cámara entre 1919 y 1932. En el Senado se preocupó de los temas de educación, el trabajo y las relaciones internacionales. Importante fue su trabajo por la reforma educativa y en la legislación laboral, especialmente en relación con la inspección de las minas. También es suyo un proyecto de ley sobre el tratado de arbitraje obligatorio con Italia.
En 1889, como jurista que era, estuvo en la creación de la Fundación Internacional de Arbitraje y de la Paz, el precedente de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
En 1892 fue secretario de la Liga Belga por los derechos de las mujeres.
Entre 1907 y 1943 fue presidente del Bureau Internacional de la Paz, en Bâle y luego en Ginebra. En 1913, dado su enorme trabajo por la justicia internacional y la paz, fue galardonado con el Nobel de la Paz. Después de la Gran Guerra fue designado como representante belga en la Sociedad de Naciones.
Había asistido a la Conferencia de Paz de París también como delegado belga.
Fue catedrático de derecho internacional desde 1893 hasta 1940 en la Universidad Libre de Bruselas y después en el Institut des Hautes Études.
Un triste hecho que padeció fue el atentado que sufrió en Bucarest cuando estuvo en el año 1932 para asistir a la Asamblea de la Unión Interparlamentaria. El día que sufrió la agresión iba con su esposa, que también fue maltratada e insultada. Los autores del hecho eran miembros de la Guardia de Hierro.
Era evidente que un intenso humanista, socialista y masón era considerado por el fascismo local como un enemigo. Los masones españoles protestaron enérgicamente por este hecho y manifestaron su solidaridad con el matrimonio y con la masonería belga en el número del primero de enero de 1932 del Boletín del Grande Oriente Español.
La Fontaine escribió muchas obras de derecho y de una historia del arbitraje internacional. Fundó la revista “La Vida Internacional”. También es importante su libro La Femme et le Barreau de 1901 sobre los derechos de la mujer.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.