Incertidumbre. Una audacia impensable. II
Era ya agosto de 1914, un mes aciago. Niels y Harald Bohr dejaron Alemania para realizar un viaje por los Alpes tiroleses. En los diarios leyeron las noticias urgentes y terribles de la guerra inminente y, se enteraron de que los veraneantes que estaban por toda Europa, salían en masa hacia sus países, a través de un tenso continente. Los Bohr tomaron un tren y, se encontraron de vuelta a Alemania, justo media hora después de la declaración de guerra con Rusia. Al llegar a Berlín, encontraron muchedumbres vociferantes, jadeando por la contienda que estaba a punto de empezar. Niels Bohr observó secamente: “Es costumbre de Alemania encontrar un entusiasmo así, en cuanto se trata de un asunto militar”. Tras otro angustioso viaje en tren a la costa norte, embarcaron en un ferry hacia Dinamarca, sanos y salvos.
- Publicado en Tribuna Libre