La organización de los “rabassaires”, según Joaquín Maurín
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Continuamos con nuestra serie sobre la historia del campo catalán de la mano de Joaquín Maurín, gracias a su artículo publicado en el número de agosto de Leviatán de 1934.
En esta pieza nos hacemos eco a la organización de los campesinos. Para Maurín la acción organizadora de los “rabassaires” había sido reflejo del movimiento proletario próximo a ellos. Así habría ocurrido en 1873, a comienzos del siglo XX, y en los años 1918-1920. La agitación de principios de los años noventa del siglo XIX fue originada por la verdadera tragedia que supuso la filoxera. En 1922 se constituyó la Unión de “rabassaires”, que celebró su asamblea fundacional el 6 de enero de 1923 en Barcelona. Su principal reivindicación fue reclamar que los contratos de arrendamiento de plantío fuesen considerados enfiteusis, es decir, a perpetuidad y con derecho a redimirlos, capitalizándolos sobre la base de un 8% de la renta pagada. Los contratos de tierra de sembradura debían tener una duración mínima de veinticinco años. Los contratos se revisarían sobre la base de la imposición del pago de la renta en dinero y no en frutos. la Dictadura de Primo de Rivera, la Unión, uno de cuyos líderes era Lluís Companys, no se paralizó. En julio de 1925 publicó un manifiesto defendiendo los derechos de los “rabassaires”, y dirigiéndose al resto de campesinos españoles, con el objetivo de que se organizasen, y se pudiera crear un movimiento conjunto.
En el año 1927 la Unión recurrió al Gobierno con una exposición de sus quejas porque los propietarios estaban aprovechando la Dictadura para promover los desahucios y convertir los contratos a “rabassa morta” en arrendamientos. Para la Unión se estaba produciendo una situación de verdadero despojo. Se quejaban del considerable aumento de los desahucios, y argumentaban que, en el caso urbano, solamente se podía desahuciar a un inquilino si no pagaba, pero el que había plantado una viña o un campo de árboles frutales se le desahuciaba porque era un “payés”, y parecía que interesaba al país que su vida fuera imposible y que los campos se despoblasen.
Seguiremos.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
Lo último de Eduardo Montagut
- La necesidad de los partidos socialistas: reflexionando con Delville
- Sobre el feminismo en el socialismo belga al terminar la Segunda Guerra Mundial
- El Congreso de Quaregnon para el socialismo belga
- Contra el gobierno “comunista” o las denominaciones interesadas
- El método del socialismo utópico, según Plejánov