Andreu Nin y la “lucha de Cataluña por su emancipación”. Segunda parte
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Con este trabajo terminamos la glosa del artículo que Andreu Nin publicó en el número de septiembre de 1934 de Leviatán sobre el marxismo y los movimientos nacionalistas. En esta pieza terminamos, a su vez, con la interpretación que realizó del movimiento nacionalista catalán, que comenzamos a ver en la pieza anterior de esta serie.
En línea con lo que vimos, Nin afirmó que el movimiento de emancipación nacional de Cataluña no era más que un aspecto de la revolución democrático-burguesa en general, que tendía a destruir, en interés del desarrollo de las fuerzas productivas, las reminiscencias feudales. Pero, tanto la emancipación nacional como la revolución democrática no eran posibles más que con la participación de las masas obreras y campesinas, y en las circunstancias presentes, eso presuponía la lucha contra los privilegios de la clase capitalista, es decir, se desbordaban los límites que habría fijado la burguesía. Por eso, esta tendía al compromiso y a la alianza con el poder central para aplastar a los movimientos de masas. Así en 1899 la burguesía catalana había prestado su apoyo a Polavieja en un momento de enorme crisis del estado centralista. Por su parte, en 1917, esa misma burguesía, aterrorizada por la huelga general de agosto, había prestado ministros al Gobierno. Entre 1919 y 1922 colaboraría directamente en la represión ejecutada por los representantes del poder central. Por fin, en 1923 apoyaría el golpe de Primo de Rivera, e intentó apuntalar a la Monarquía tambaleante en el momento final.
Para Nin la traición de la gran burguesía catalana a la tarea de la emancipación nacional había provocado que fuer desplazaba de la dirección del movimiento. Y en ese momento aparecía la pequeña burguesía que, gracias a su propio radicalismo, pero también a un programa demagógico, es decir de Macià y de la Esquerra Republicana de Catalunya, y así como por la ausencia de un gran partido proletario, habría conseguido arrastrar a las masas populares en Cataluña. Pero esa pequeña burguesía habría manifestado desde el primer momento las vacilaciones y la indecisión propias de una clase incapaz por su propia naturaleza económica de desempeñar un papel independiente. Llevada de un impulso inicial habría proclamado la República catalana, para batirse en retirada muy pronto, y contentarse con un estatuto de limitadísima autonomía. Y cuando los campesinos obligaron al Parlamento de Cataluña a aprobar la Ley de Contratos de Cultivo, adoptó una actitud rebelde frente al poder central, que se fue transformando progresivamente en una posición defensiva, y que llevaría a la claudicación o a un “compromiso equívoco”.
En todo caso, el movimiento nacional de Cataluña, por su contenido y por la participación de las masas populares, era, en ese momento, y siempre según nuestro autor, un factor revolucionario evidente, que contribuía con el movimiento obrero a contener el avance de la reacción.
Nin terminaba, en consecuencia, estableciendo la actitud que debía adoptar el proletariado revolucionario:
“1.° Sostener activamente el movimiento de emancipación nacional de Cataluña, oponiéndose enérgicamente a toda tentativa de ataque por parte de la reacción.
2.° Defender el derecho indiscutible de Cataluña a disponer libremente de sus destinos, sin excluir el de separarse del Estado español, si esta es su voluntad.
3.° Considerar la proclamación de la República catalana como un acto de enorme trascendencia revolucionaria; y
4.° Enarbolar la bandera de la República catalana, con el fin de desplazar de la dirección del movimiento a la pequeña burguesía indecisa y claudicante, que prepara el terreno a la victoria de la contrarrevolución, y hacer de la Cataluña emancipada del yugo español el primer paso hacia la Unión de Repúblicas Socialistas de Iberia.”
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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