Toribio Echevarría y la revolución socialista y la pequeña propiedad. Primera Parte
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Iniciamos una serie sobre las ideas de Toribio Echevarría acerca de la revolución socialista y la pequeña propiedad a través del trabajo que publicó en Leviatán en su número de septiembre de 1934. Pero primero debemos detenernos en su figura por su enorme importancia y sus distintas vocaciones.
Toribio Echevarría, “Txindurri”, (1887-1968) ha sido uno de los socialistas donostiarras más destacados de la historia, sin olvidar su intenso humanismo, su escritura y su preocupación por el euskera de Éibar.
Echevarría nació en Éibar, y comenzó como adolescente a trabajar de grabador dentro de la intensa tradición que este oficio tenía en la localidad, donde la metalurgia siempre había sido fundamental. Después optó a una plaza de secretario en el Ayuntamiento.
Aficionado desde pequeño a la lectura, y eso le llevaría al compromiso político y social. Ingresaría en las dos organizaciones socialistas, tan sólidas en Éibar, y terminaría por destacar en ambas. Estuvo en la puesta en marcha de la Casa del Pueblo y de la constitución de las primeras cooperativas industriales y de consumo. Éibar se convertiría en un modelo vasco y español del cooperativismo socialista, sin lugar a dudas. En 1920 sería uno de los protagonistas de la creación de la fundamental cooperativa Alfa, la primera cooperativa industrial de toda España. Fue gerente de la misma durante quince años como así se lo solicitaron los trabajadores. La Cooperativa pronto dejaría la fabricación de pistolas por las de máquinas de coser.
En tiempos de la República, Echevarría fue representante de CAMPSA para la organización de las importaciones, especialmente procedentes de Rusia. Estuvo en la gerencia que el Ministerio de Hacienda creó para organizar y centralizar las exportaciones-importaciones de este ámbito petrolífero. No fue protagonista de la Revolución de 1934 pero ayudó a sus compañeros. Tuvo que estar dieciséis meses en prisión. Dado su compromiso en la República y en la Guerra tuvo que marchar al exilio, terminando por asentarse en Caracas, donde fallecería.
Echevarría colaboró en la prensa socialista y en la vasca. Presentó un informe en la Diputación Foral de Guipúzcoa en 1918, y se decantó por el federalismo en su trabajo La Liga de Naciones y el problema vasco. Importante fue su estudio sobre el euskera que se hablaba en Éibar, y eso le serviría para ser nombrado académico de la Real Academia de la Lengua Vasca. También escribió sobre su experiencia socialista en Éibar y publicó un libro sobre la vida de Jesús. Por fin, publicó varios ensayos sobre la lucha social y la Guerra Civil.
Hemos querido dedicar una pieza monográfica para intentar resumir, al menos, la importancia de Echevarría, un hombre, lamentablemente, poco conocido fuera del ámbito guipuzcoano y socialista.
En la próxima entrega comenzaremos con la glosa del artículo citado al principio.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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