EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

La colaboración ministerial del Partido Obrero Belga por Rodolfo Llopis


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Continuamos con el estudio del Partido Obrero Belga desde la perspectiva de Rodolfo Llopis en la revista Leviatán en su número de mayo de 1935. Ahora el socialista español analizaría las colaboraciones del Partido en los Gobiernos.

El POB aprobaría en agosto de 1885, el mismo año de su fundación, su programa en un Congreso celebrado en Amberes. Las reivindicaciones pasaban por la implantación del sufragio universal, participar en la labor legislativa, la instrucción laica y obligatoria, la separación del Estado de las Iglesias, la autonomía municipal, y el reconocimiento de la personalidad jurídica de los sindicatos. El Partido fue creciendo en unión con las cooperativas y los sindicatos, una característica que era alabada por Llopis.

A medida que crecía su fuerza también lo hacía su presión sobre los poderes públicos. El POB no cejó en su empeño por el sufragio con manifestaciones y huelgas, movilizaciones que van creciendo con el tiempo. Parecía que lo iba a conseguir y en eso estalló la Gran Guerra, quedando en suspenso esta principal reivindicación.

La guerra hizo ministro a Vandervelde. El presidente del POB y de la Internacional Socialista aceptó el cargo a primeros de agosto de 1914. La sorpresa fue grande, al parecer, y para Llopis, las consecuencias insospechadas. Este hecho de la colaboración de socialistas en gobiernos en tiempos de la Gran Guerra se extendería a otros países europeos. El conflicto bélico planteó a los partidos socialistas el problema de la colaboración ministerial, algo que no se había dado antes como estableció la Segunda Internacional, aunque se habían producido algunos casos esporádicos, como el de Millerand, Briand y Viviani en Francia. Recordemos, por nuestra parte, que el caso de Millerand generó un intenso debate en el seno del socialismo internacional.

Pero el POB también colaboraría en 1919, en 1925 y en los años treinta. Llopis expuso la explicación que Vandervelde había ofrecido de la colaboración ministerial. Al parecer, aludía a la declaración que se hizo en el Congreso de Ámsterdam de 1904, en la que, ciertamente se acordó que los socialistas no aceptarían participación ministerial en una sociedad burguesa, pero según el político belga se hizo con el acuerdo de la moción de Kautsky, votada en el Congreso de París del año 1900, y que se había planteado por el caso Millerand que, sin autorización del Partido, había entrado en el Gobierno de Waldeck-Rousseau. Además, Vandervelde recordaba que dicha moción había sido muy prudente y flexible, tanto que Enrico Ferri, la llegó a calificar de “moción caucho”. Kautsky había afirmado que en un Estado democrático la conquista del poder por parte del proletariado no podía ser obra de un golpe de mano, sino más bien el resultado de un largo y penoso de trabajo de organización proletaria. La entada de un socialista solo y aislado en un Gobierno burgués no podía considerarse como el principio normal de la conquista del poder político. No permitía esperar buenos resultados para el proletariado militante más que el en caso de que el Partido Socialista aprobase dicho acto y que el ministro siguiera siendo una especie de mandatario del Partido. En caso contrario, es decir, que el ministro se declarase independiente del Partido o que solamente representase a una fracción su intervención estaría expuesta a provocar confusión al proletariado militante.

Las colaboraciones en Bélgica eran explicadas por Vandervelde. En 1919 se trataba de reconstruir el país, y la clase obrera belga se había dado cuenta de que si esa restauración se hacía sin ella se exponía a que se hiciera contra ella. Además, la burguesía, inquieta ante las revoluciones que estaban dándose en media Europa, se había resignado a llamar a los socialistas. Prefería perder algo a tener que perderlo todo. La colaboración de 1925 se explicaría, siempre según Vandervelde, porque nadie había conseguido mayoría absoluta, algo muy difícil según el sistema electoral proporcional belga; y había tantos problemas económicos que se hacía necesario colaborar para salvar la moneda.

Luego el Partido había colaborado por tercera vez en 1935, desde marzo de ese año. Llopis se preguntaba el por qué de esta nueva colaboración como si no le hubieran bastado al Partido las experiencias anteriores.

Veremos esta cuestión en un futuro trabajo.

 

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.