Sobre la atención a las clases medias por parte del laborismo en los años treinta
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Harold J. Laski en su análisis del partido laborista en vísperas de las elecciones generales de 1935, y que conocemos gracias a la traducción de Leviatán en su número de octubre de ese año, trató un asunto que interesó especialmente al socialismo en los años treinta, especialmente en el belga a través de Henri de Man. Estamos hablando de las clases medias, un asunto que no parece que se tratara antes por dos razones, a nuestro entender: no había mucha clase media en el siglo XIX, y para el análisis marxista, en realidad, solamente había dos clases: la burguesa y el proletariado, aunque la evolución socioeconómica a partir de la Segunda Revolución Industrial complicara bastante este análisis y hubo que tratarlo en el seno del socialismo.
Para Laski el Partido Laborista tenía que estudiar la relación entre el socialismo y las clases medias, reconociendo que hasta ese momento no se había prestado mucha atención al asunto.
¿Por qué era importante dedicar atención a las clases medias? Para Laski estaba muy claro. Hasta que no se hiciera comprender a los empleados, técnicos y encargados que solamente a través del socialismo se podían salvaguardar sus intereses. Hasta el momento se había fracasado en esta tarea. Y aludía a que si los laboristas se fijaban en lo que se había pasado en Francia entenderían que la responsabilidad no era ajena sino propia.
Seguiremos con Laski.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
Lo último de Eduardo Montagut
- La necesidad de los partidos socialistas: reflexionando con Delville
- Sobre el feminismo en el socialismo belga al terminar la Segunda Guerra Mundial
- El Congreso de Quaregnon para el socialismo belga
- Contra el gobierno “comunista” o las denominaciones interesadas
- El método del socialismo utópico, según Plejánov