EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

La protesta de las mujeres en la Barcelona de la Gran Guerra


(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

Aunque lejos de las trincheras y los cañones, el pueblo barcelonés, como el del resto de España, sufrió las consecuencias de la guerra con una desorbitante inflación que impedía a la mayoría poder comprar lo imprescindible para comer. En toda España hubo muchas protestas, huelgas, huelga general en un día de 1916 y, por fin, la huelga general de 1917. En estas protestas, por lo demás, las mujeres tuvieron un gran protagonismo. La misma Barcelona vivió una de las protestas más sonadas de toda España y liderada exclusivamente por mujeres humildes, hartas de los abusos de los elevados precios.

En enero de 1918 la Junta de Subsistencias había establecido un precio de venta tasado para el carbón, para que pudiera ser adquirido en pleno invierno. Pero los comerciantes se negaron porque era un precio demasiado bajo para sus intereses. Así pues, este boicot repercutió en los consumidores. Se calcula que no se podía adquirir el combustible fósil más que a precios que eran como media un 30% más del precio tasado. Los demás productos básicos estaban también por las nubes. El descontento creció enormemente y en el mismo no intervinieron los sindicatos.

Al parecer, una vecina de la calle del Olmo, que se llamaba Amalia Alegre, colgó un papel donde convocaba a las vecinas para acudir al Gobierno Civil para protestar. No se tardó mucho en que medio millar de mujeres se concentraran y marcharan hacia las Ramblas y por el Paseo de Colón hasta el Gobierno Civil.

Una comisión de cinco mujeres con Alegre al frente fue recibida por el propio gobernador civil. La comisión pide que se respeten los precios tasados y que se evitasen los acaparamientos. Aquellas mujeres consiguieron la aprobación de la autoridad. Pero a pesar de la promesa la situación no varió y por la tarde se formó una manifestación de mujeres y niños con el mismo destino, pero, además, se produjeron incidentes en las carbonerías donde se vendía más caro el carbón. Al día siguiente hubo más manifestación. Y esto hizo que los sindicatos reaccionaran, pero las mujeres no querían nada con ellos, avisando que era una protesta de mujeres sin hombres. Los incidentes comenzaron a producirse con algunos comerciantes y hasta en algún local de diversión en el Paralelo.

Que los sindicatos no interviniesen no significase que la clase obrera no se solidarizara con lo que estaba pasando porque muchas obreras abandonaron su trabajo en las fábricas.

Las mujeres se manifiestan por las Ramblas y llegaron a los almacenes “El Siglo” donde se pidió el cierre del comercio con el fin de que las dependientas se uniesen a la protesta, pero el dueño se negó, produciéndose la rotura de cristales y de parte del mobiliario del local comercial. Se detuvieron los tranvías que circulaban por la Rambla. Las mujeres humildes de Barcelona se estaban movilizando como nunca en la historia social de la ciudad, ni de Cataluña ni de España entera. Fue una huelga sin dirigentes masculinos, solamente liderada por aquellas mujeres que tenían más iniciativa. No hubo estrategia alguna y solamente espontaneidad. El hambre y la necesidad fueron las causas de esta movilización. El carácter femenino de la protesta se remarcó aún más cuando las mujeres manifestaron que no querían que los estudiantes se incorporasen a la protesta, como habían decidido en una asamblea.

El lunes 14 de enero la movilización era ya enorme, con miles de mujeres en las calles de Barcelona, invitando a más mujeres en las tiendas, talleres y fábricas para que se uniesen. Estamos hablando también de manifestaciones también en Sans, Gracia y San Andrés. Una manifestación se concentró en la Plaza Real donde se improvisó un mitin.

En estas protestas fue común escuchar gritos como “¡Abajo las subsistencias!, ¡Fuera los acaparadores! o ¡Por humanidad, a la calle todas!”

Los ecos de estas protestas llegaron a toda España porque las valencianas y las malagueñas imitaron a las barcelonesas.

En la tarde del mismo lunes, 14 de febrero, una manifestación de cinco mil mujeres llegó al Gobierno Civil. Se estaba celebrando una reunión de la Junta de Subsistencias con el fin de intentar que llegasen a Barcelona más artículos de primera necesidad. Las mujeres irrumpieron con fuerza en el edificio. El gobernador mandó desalojar la escalera, pero eso fue contraproducente porque la tensión provocó que se desprendiese la barandilla. Veinticinco mujeres resultaron gravemente heridas. En las calles se produjeron asaltos de tahonas y de carros de carbón. La presión fue tal que el gobernador decretó una limitación de los precios de los alimentos. Pero las protestas siguieron porque el miércoles se produjo un paro masivo en las fábricas, y los establecimientos de alimentación decidieron no abrir. Se produjeron asaltos a las tahonas, carnicerías y carbonerías. Algunos comerciantes se defendieron a tiros.

El Gobierno destituyó al gobernador civil el 23 de enero y se nombró a otro de forma interina, el presidente de la Audiencia. El día 24 tuvo lugar un mitin masivo en la Font de Gat, pero fue disuelto con violencia por parte de la guardia civil. Pero eso no amilanó a las mujeres ni a los trabajadores. El día 25 el paro era casi completo, cerrándose hasta los locales de ocio, y los mercados. El jueves se desarrolló otor mitin en “El Globo Cautivo del Salón de San Juan”, donde solamente pudieron asistir mujeres y los periodistas acreditados. En el mismo se llegó a varios acuerdos: las subsistencias debían volver a los precios de antes de la guerra, los alquileres debían reducirse un 20%, y tenían que ser readmitidos a los trabajadores del transporte que habían sido despedidos. El gobernador escucharía estas peticiones, prometiendo que intentaría hacer algo para mejorar la situación.

Pero esa situación parece enquistarse emprendiéndose la tercera semana de conflicto. Los comerciantes reaccionaron no abriendo sus negocios para no vender los productos a precio tasado o se negron a venderlo a ese precio. En este sentido, se produjeron algunas detenciones de comerciantes.

Las mujeres de clase media decidieron intervenir. Se publicó una nota en la prensa en la que expresaron la necesidad de abaratar las subsistencias y los alquileres.

El viernes se declaró el estado de guerra en toda la provincia, encargándose el ejército de la custodia de mercados y tiendas. Además, se decretó la censura de la prensa. El sábado el Gobierno Civil publicó un bando prohibiendo la salida de Barcelona de artículos de primera necesidad y se dictaron los precios para la venta al público de alimentos, además de ordenar que las subsistencias no se quedaran almacenadas a la espera de que subiera el precio. Las mujeres decidieron desconvocar la huelga. Pero los comerciantes acudieron al Gobierno civil para protestar por estas medidas.

El nuevo gobernador civil, González Rothwos, tomó una serie de medidas para aumentar el abastecimiento de productos de primera necesidad, y estableciendo un listado de precios y de sanciones si no se cumplían.

La tensión se apaciguó, pero Barcelona y España habían asistido a un hecho inusual por el empuje de las mujeres de aquella ciudad en un momento de verdadera hambre.

 

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.