En los inicios del año 1921 estalló un conflicto en la fábrica de cerámica del pueblo de Villaverde, en las inmediaciones de Madrid (aún no era un distrito). La fábrica se denominaba “Nora” y tenía su importancia porque daba trabajo a 150 obreros. Como es habitual, de forma periódica nos acercamos a la realidad socio-laboral de la España de los últimos decenios del siglo XIX y primeros del XX.
El conflicto tenía que ver con la jornada laboral.
En el departamento de máquinas de la fábrica trabajaban siete operarios. El patrón decidió que dicho personal tenía que limpiar las máquinas una vez que hubiera terminado la jornada laboral legal de ocho horas, y sin recibir ninguna remuneración extraordinaria.
Los obreros se negaron a cumplir esta pretensión patronal, alegando que eso iba contra la legalidad, en relación con la jornada laboral, además de explicar que nadie estaba obligado a trabajar sin recibir la correspondiente remuneración. Pero todos los razonamientos chocaron con la intransigencia del empresario.
Esto provocó que se planteara una huelga por parte de todos los trabajadores de la fábrica. Por su parte, la UGT informó de este hecho al Ministerio de Trabajo por incumplimiento de la jornada laboral.
Desde El Socialista se recordaba a los trabajadores de este sector de la cerámica y similares que no se prestasen a los engaños que se podían plantear para hacer fracasar el movimiento de los ceramistas de Villaverde. .
Hemos trabajado con el número 3739 del 3 de febrero de 1921 de El Socialista.





