La Flor de Mayo, cooperativa barcelonesa hacia 1915
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Siempre atentos a la historia del cooperativismo queremos dar a conocer la existencia de la cooperativa barcelonesa denominada “La Flor de Mayo”, cuando cumplía su vigésimo quinto aniversario en 1915. Lo podemos hacer gracias a Josep Comaposada, el destacado socialista catalán, gracias a un articulo que publicó en diciembre de ese año en El Socialista.
La cooperativa fue fundada por el esfuerzo de 16 obreros toneleros, con un capital de 400 pesetas. Fueron constantes y no se rindieron ante los contratiempos que surgieron en los primeros años de su andadura.
En la celebración de los veinticinco años de su existencia, en diciembre de 1915, el secretario de la cooperativa leyó una especie de balance sobre la situación de la misma, que permite comprobar cómo había prosperado.
Contaba con varias fincas urbanas, un capital de 423.850 pesetas, además de un fondo de reserva de 80.665 pesetas. Contaba con un establecimiento central y cinco sucursales. Pero, además del capital y el fondo de reserva, había podido constituir otro fondo, destinado para la ayuda de los que cooperativas que no podían trabajar y de los mayores, y que ascendía a 131.191 pesetas. Se tenía una granja en propiedad, cubierta de bosques, huerta y viñedo, con una superficie de 47 hectáreas.
Pero, además, de esta saneada situación económica y patrimonial, “La Flor de Mayo” había realizado un enorme trabajo social, como ya hemos avanzado con el fondo de ayuda, especialmente en las jubilaciones. Cuando uno de sus cooperativistas estaba en huelga, la cooperativa le ofrecía artículos semanalmente a cuenta. En caso de fallecimiento se contribuía con una ayuda de 500 pesetas para la familia.
Josep Comaposada consideraba a esta cooperativa un verdadero ejemplo, y afirmaba que otra hubiera sido la situación del proletariado español si en vez de “esperar su mejoramiento y su bienestar de quienes tanto le han prometido sin proporcionarle el más pequeño bien, hubiese confiado en sus propias fuerzas y en su doble organización cooperativa y de resistencia este mejoramiento”. Como vemos, de forma implícita estaba criticando al sindicalismo anarquista.
Hemos trabajado con el número 2375 de El Socialista de diciembre de 1915.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.