Los inicios de la Sociedad de Embaldosadores
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En el otoño de 1897 nació en Madrid la Sociedad Obrera de Embaldosadores. El 22 de noviembre de 1897 un grupo de trabajadores embaldosadores se reunieron donde se decidió editar un llamamiento para los obreros de esta profesión, redactar un proyecto de reglamento y hacer una tirada de mil cupones cobratorios para atender los gastos de la puesta en marcha de la Sociedad. La Comisión encargada de realizar estos trabajos preparatorios estuvo formada por Juan Bello, Francisco Rubio, José Félix, Mariano Rodríguez, Faustino de la Vega, José Vázquez, Juan Brañas, León Palacios y José Baliña.
Los embaldosadores se reunieron varias veces en el mes de diciembre, para llegar al 23 de ese mes a la junta general donde se constituyó legalmente la Sociedad. El día 27 se nombró la Junta Directiva. Rodríguez fue elegido presidente, y Palacios, secretario, los más activos.
La primera gran acción de esta Sociedad comenzó a finales de 1899. Los salarios eran muy bajos y la jornada laboral muy larga. Eso provocaría que el 15 de febrero de 1900 se presentaran unas reclamaciones a la patronal. Como no se aceptaron se declaró una huelga que terminó por generalizarse. El conflicto duró cuatro semanas, que debieron ser duras para los trabajadores y sus familias, ya que no recibieron ayuda alguna. Al final se llegó a un acuerdo entre ambas partes. Se consiguió un aumento salarial de 50 céntimos sobre los jornales de los ayudantes y una tarifa mínima en el de los oficiales, y regulándose un aumento cuando los trabajos se realizasen fuera de la localidad.
Anteriormente, la Sociedad en un acto, celebrado el 31 de octubre de 1899, decidió ingresar en la UGT. La Sociedad estuvo implicada, además, en la creación de la Federación Local de Obreros de la Industria de la Edificación de Madrid y de la Federación Nacional de la Edificación.
Con el tiempo la Sociedad estableció un socorro de enfermedad, que a la altura de 1929 ofrecía seis pesetas durante cuarenta días anuales, “socorros de inutilidad”, consistentes en tres pesetas durante cuarenta días, y otro socorro de accidentes, que consistía en una peseta y cincuenta céntimos durante también cuarenta días anuales. Se tenía previsto que el 1 de enero de 1930 se pusiera en marcha un socorro de vejez, de tres pesetas diarias. Los miembros de la Sociedad tenían derecho a un entierro pagado por la misma, además de que se entregaban cien pesetas a las familias de los difuntos.
Hacia 1929 los afiliados cotizaban semanalmente una peseta. Al parecer, aglutinaba a la mayoría de estos trabajadores en Madrid. La Sociedad contribuía al sostenimiento de las Escuelas laicas, la Escuela obrera y a ayudar a otras Sociedades Obreras de la Casa del Pueblo de Madrid.
Muchos de estos datos han sido sacados de las intervenciones de distintos trabajadores embaldosadores, como Manuel Muiño, Santiago Pérez o Miguel Pascual, entre otros, en el acto del 32 aniversario de la fundación de la Sociedad, que se celebró en diciembre de 1929 en la Casa del Pueblo de Madrid.
Podemos consultar, además del Diccionario Biográfico del Socialismo Español, para conocer las biografías de los más activos trabajadores embaldosadores, el número 6516 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.