De nuevo sobre los salarios altos y los socialistas a cuenta de Ford (1930)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En algunos artículos hemos comenzado a estudiar la defensa de la política de salarios altos por parte de los socialistas a través de las páginas de El Socialista en los años veinte, poniendo como ejemplo el caso norteamericano, y frente a los intentos de la patronal de bajarlos.
En este contexto, en abril de 1930 se incluyó una columna en El Socialista con el significativo título de “La prosperidad industrial y los salarios altos”, a propósito de la publicación de la Memoria de la Sociedad Ford.
Según el texto periodístico dicha Memoria había provocado polémica porque habría confirmado la teoría del empresario norteamericano, según la cual la política de salarios altos era la causa de la prosperidad industrial. Además, la Memoria exponía que la Compañía tenía como principio pagar salarios iguales en cada uno de los países donde tenía fábricas, teniendo en cuenta las diferencias del coste de la vida.
Como se tenían fábricas en distintos países, pero todos los trabajadores de las mismas de la misma forma, con las mismas herramientas y en condiciones idénticas, con objeto de evitar molestias y complicaciones de las unidades monetarias en la comparación de los salarios, se había adoptado una unidad de trabajo, conocida como “costo del minuto”, registrando el tiempo empleado por cada individuo para realizar su tarea.
Así se descubrió que en Dinamarca donde Ford pagaba los salarios más altos de Europa se hallaba el costo del minuto más bajo, frente al caso belga, donde los salarios eran los más bajos, pero el costo del minuto era el más elevado. Así al tratar de establecer la igualdad de salarios hubo de reconocerse la necesidad de elevar sensiblemente los salarios de la fábrica de Amberes. Los obreros respondieron inmediatamente con la reducción del costo de minuto.
Así pues, la columna se interrogaba sobre cuando los grandes industriales de todas partes se enterarían de que la prosperidad residía en adoptar una política de salarios altos porque hacer que el trabajador fuera un consumidor más fuerte mantenía la actividad industrial e impedía las crisis de superproducción, generadas porque los trabajadores no podían comprar los productos con salarios bajos.
Hemos trabajado con el número 6608 de 13 de abril de 1930 de El Socialista. En la hemeroteca de El Obrero podemos encontrar ejemplos de artículos sobre esta cuestión en el período de entreguerras.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.