Lucio Martínez Gil por las ocho horas en 1923
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En un artículo anterior vimos como el destacado socialista y sindicalista Lucio Martínez Gil nos explicaba desde 1922 los intentos de la patronal española, pero también internacional, de intentar revertir la reforma legal de las ocho horas laborales, pero, además, advertía a los trabajadores que renunciaban a esta conquista, trabajando más horas porque creían que con eso ganaban más, cuando no era así, y se generaba un claro perjuicio general para la clase obrera. Pues bien, al año siguiente, volvió sobre la jornada de trabajo, en un trabajo firmado en enero de 1923 y también desde las páginas de El Socialista.
Para Martínez Gil las principales luchas emprendidas por los trabajadores organizados en la última mitad del siglo pasado y en lo que se venía viviendo del XX habían sido motivadas por la defensa de los principios de ciudadanía, contra la guerra y por la reducción de la jornada de trabajo.
Curiosamente, consideraba que era más importante la reducción de la jornada laboral que el aumento del salario. Si los patronos subían los sueldos, a ser la clase burguesa dueña de los resortes del poder, imponían impuestos al consumo, neutralizando las subidas. En cambio, la reducción de jornada era una conquista de mayor valor, como lo demostraría la movilización de esa clase burguesa con todas sus fuerzas en todos los sitios.
El artículo del año 1923 estaba lleno de alusiones médicas y científicas sobre la necesidad del descanso, acerca de la fatiga, y sobre la influencia del exceso de trabajo en el cuerpo humano.
Los obreros debían ser conscientes de todo esto cuando recibían “halagos patronales”. Frente a los intentos de aumentar la jornada había que unirse y demostrar la fuerza de los trabajadores. En ese sentido, además, aludía a cómo los representantes patronales del Instituto de Reformas Sociales acababan de constituir una sociedad para el estudio de estos problemas, y habían lanzado un folleto que tenía el objeto de combatir la jornada legal de las ocho horas. Esa obra revelaría el propósito de anular la conquista más preciada de la clase obrera. Frente al deseo de lucro, terminaba Martínez Gil, estaba siempre el “moderno concepto humanista”.
Hemos trabajado con el número 4361 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.