Los trabajadores contra la visita del alcalde de Madrid a New York en 1952
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En plenas negociaciones entre Estados Unidos y España que llevarían a los Acuerdos de Madrid, fundamentales para el sostenimiento de la dictadura franquista, se produjo un hecho que demostraría que en parte importante de la sociedad norteamericana había un declarado antifranquismo. Estamos hablando de lo que ocurrió a cuenta de la invitación de alcalde de la ciudad de New York en 1952 al de Madrid, conde de San Marta de Babio (José Moreno Torres desempeñó importantes responsabilidades en relación con la reconstrucción al terminar la Guerra, como director general de Regiones Devastadas y Reparaciones, y fue designado alcalde en 1946) para que asistiese como huésped de honor, entre otros alcaldes, al Congreso Nacional que la Asociación de Alcaldes de Estados Unidos iba a celebrar a partir del 18 de mayo de ese año en la ciudad de los rascacielos.
Los socialistas españoles interpretaban la invitación como un gesto de cortesía, pero también como un posible elemento de sondeo respecto al grado de reacción de la opinión pública norteamericana sobre las negociaciones en curso entre los dos gobiernos.
Al ser conocida la invitación se levantaron protestas de las organizaciones obreras y liberales norteamericanas, que decidieron al alcalde Impelliteri (Vincent R. Impelliteri fue alcalde entre 1950 y 1953 por el Partido Demócrata) a decir retirar la invitación, haciendo público que se esta decisión de debía a que consideraba que la presencia de su colega madrileño podría dar lugar a manifestaciones “públicas desagradables y tal vez a una huelga general”.
La presión de la izquierda y del sindicalismo debió ser fuerte, especialmente la actitud de la FAT y del CIO (Congreso de Organizaciones Industriales). En este sentido, fue determinante la resolución que se tomó por aclamación en un gran mitin celebrado en la Casa de la Libertad de New York el 25 de marzo, con intervención de relevantes personalidades liberales norteamericanas, entre las que se encontraban el socialista Norman Thomas y el destacado sindicalista James B. Carey.
La resolución se envió al alcalde, al presidente de la Asociación y al secretario de Estado Acheson con el fin de rectificar.
Dicha resolución explicaba que considerando que España, bajo al dictadura franquista había privado a todo el pueblo de sus derechos, había suprimido y perseguido al movimiento obrero libre, había encarcelado a líderes y miembros de ese movimiento y había condenado y ejecutado a muchos de ellos, los alcaldes que asistiesen a la Asamblea estarían injuriando a los vecinos de sus ciudades respectivas si recibieran y honraran como invitado al alcalde de Madrid, porque, además, entre los vecinos de esas ciudades norteamericanas vivían españoles que habían sufrido persecuciones por parte del gobierno de Franco, por lo que esos honores suponían una afrenta a esos ciudadanos y a la democracia en general.
Hemos trabajado con el número del primero de mayo de 1952 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.