La Ley Taft-Hartley frente a los sindicatos
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Si la National Labor Relations Act o Ley Nacional de Relaciones Laborales, también conocida como Ley Wagner (1935) fue un avance en el reconocimiento del derecho de sindicación y del propio trabajo de los sindicatos en los Estados Unidos, ahora nos vamos a hacer eco de otra legislación posterior que supuso, en cambio, un freno.
Estamos hablando de la Ley Taft-Hartley, que aprobó el Congreso en junio de 1947, con el veto del presidente Trumann.
La ley prohibía el monopolio de los sindicatos en la representación de los obreros. Permitía a los empresarios llevar a juicio a los sindicatos por infracción de contrato y por los daños económicos que se hubiera producido en las empresas en tiempos de huelga.
Por otro lado, otorgaba al presidente el poder de imponer un período, definido como de “enfriamiento” de sesenta días antes de que comenzara una huelga.
La ley obligaba a jurar a los dirigentes sindicalistas que no eran comunistas. Recordemos, en este sentido, en el momento en el que se aprobó la ley.
Los sindicatos debían registrarse obligatoriamente y entregar informes de sus cuentas a la Secretaría de Trabajo.
Los sindicatos protestaron intensamente, pero ha conseguido permanecer en el tiempo.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.