La Huelga General de Winnipeg
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
La Huelga general de Winnipeg entre el 15 de mayo y el 25 de junio de 1919 es, sin lugar a dudas, la huelga general más importante de la Historia de Canadá.
Durante esos días unos treinta mil trabajadores de Winnipeg (Manitoba) paralizaron la vida de la localidad, que en esos años era una de las principales ciudades de Canadá. Aunque, en principio fue una derrota, que incluyó arrestos y hasta derramamiento de sangre, a la larga contribuyó a que el sindicalismo canadiense se reforzase y que las políticas fueran más sociales, aunque se tardasen algunos años.
La huelga estalló por la ruptura de negociaciones por el establecimiento de la negociación colectiva y el reconocimiento sindical en los sectores del metal y la construcción. Los trabajadores de la construcción se pusieron en huelga el primero de mayo y los del metal al día siguiente. De ahí siguió la iniciativa sindical de realizar una huelga general, y que tuvo un apoyo unánime. Además, estallaron huelgas de solidaridad en otras ciudades.
Pero, bajo este conflicto sobre la negociación colectiva latía un intenso malestar social por un evidente empobrecimiento de la clase trabajadora con salarios bajos y precios en clara alza, además de por la existencia del desempleo, sin olvidar los problemas de la vivienda y la salud. En Canadá, como en otros lugares del mundo, se había generado un sentimiento de resentimiento por los inmensos beneficios que habían acumulado de muchas empresas en la Gran Guerra, y que no repercutían en la sociedad. En ese mismo contexto los soldados licenciados buscaban una vida mejor después de haber conocido el horror de las trincheras.
El Gobierno canadiense se alarmó por el impacto que una huelga general en una localidad estaba teniendo en el resto del país, y decidió intervenir. En primer lugar, amenazó a los trabajadores federales con el despido si secundaban la huelga. Después se modificó la Ley de Inmigración para permitir la deportación de los dirigentes huelguistas, y se cambió el concepto legal de sedición para poder aplicarlo en relación con la huelga.
El 21 de junio se produjo un enfrentamiento entre la policía y los huelguistas. Hubo heridos y un muerto.
Como decíamos al principio, la huelga fracasó, pero con el tiempo, aunque fueran treinta años, el sindicalismo canadiense consiguió los dos objetivos que motivaron la huelga: el reconocimiento sindical y de la negociación colectiva.
En 1921, uno de los dirigentes encarcelados, el socialista Woodsworth sería elegido para entrar en la Cámara de Representantes. Pero ya antes, en 1920 cuatro socialistas entraron en el Legislativo de Manitoba, mientras estaban cumpliendo sus condenas en prisión.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.