Los socialistas ante la carestía de la vida en 1924
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En un artículo anterior estudiamos el análisis que el socialismo hacia de la carestía de las subsistencias en el verano de 1924. Pues bien, no se quedó en una denuncia pública y se acudió a la Junta Central de Abastos para protestar por los precios del pan y del aceite. La Junta contestó que había autorizado la subida del precio del pan, y también anunció que tomaría medidas enérgicas contra la subida del precio del aceite porque estimaba que no estaba justificada.
Los socialistas no podían estar conformes con la primera cuestión, ni con el carácter de interinidad que se le quería dar por parte de la Junta porque dudaban de que luego el precio bajase en la misma proporción que en ese momento subía.
Los socialistas defendían una completa reorganización de la industria harinera y panificadora, pero, también un cambio en la agricultura en un sentido intervencionista, sin olvidar la necesidad de plantear de una vez por todas la reforma agraria, la cuestión de la propiedad de la tierra.
En relación con el aceite se dudaba de que la medida fuera eficaz. Al parecer, la Junta había fijado un precio máximo de 22’50 pesetas por arroba, pero se había consentido que fueran rebasados estos precios. Los socialistas consideraban que ya el precio fijado era exagerado porque los cosecheros andaluces habían reconocido que el precio justo era de 20 pesetas.
Los cosecheros y fabricantes se habían beneficiado con la exportación de 53.000 toneladas, además de suprimir el arancel para la hoja de lata para los envases. Sin embargo, como “agradecimiento” a la tolerancia que en el precio tuvo la Junta y de los beneficios que les había proporcionado en la suspensión del mencionado arancel, pretendían subir el precio una peseta en arroba.
La Junta, sospechando que esta actitud pudiera hacer que los tenedores de aceite se retrajeran de sacarlo al mercado, pedía al Directorio facultades para realizar las incautaciones que estimase pertinentes.
Esta medida era apoyada por los socialistas, pero pedían que no se quedase en una “reclamación más”.
Véase el artículo sobre este particular en El Obrero, y el número 4833 de El Socialista, de 4 de agosto de 1924.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.