Bryce Echenique y la sátira del Perú
Hijo de la burguesía limeña, con un presidente de la República entre sus ancestros, Alfredo Bryce Echenique (1939) tuvo la educación de élite que correspondía a su clase social: fue alumno de dos importantes colegios norteamericanos, el Inmaculado Corazón y el Santa María. Estaba, en principio, destinado a ser banquero. Su familia le presionó para que estudiase leyes y él, en efecto, se licenció como abogado, aunque cuando llegó el momento de ejercer prefirió marcharse a Europa a cumplir su sueño, ser escritor. Dejó la seguridad económica por las estrecheces de una beca en París, donde llegó en 1964 y, al menos, tenía la compensación de hacer lo que le gustaba. Estaba convencido de que si continuaba en su país, en un mundo que consideraba opresivo, nunca conseguiría dedicarse a la literatura por más que tuviera el apoyo de su madre, la responsable de introducirse en el mundo de Marcel Proust. Ella fue, por cierto, una de las pocas personas que confió en su futuro literario.
- Escrito por Francisco Martínez Hoyos