Talleyrand. El nepotismo eclesiástico. III
En 1770 Talleyrand entró al fin en el seminario de Saint-Sulpice, conocido como “el vivero de los obispos”, donde pasó los siguientes 4 años. Los estudios que se ofrecían consistían en 2 años de filosofía y 3 de teología, que preparaban a los alumnos para pasar su tesis de bachiller. Luego, 3 años más de teología en la Sorbona, completarían la formación exigida al “buen sacerdote”. Resulta creíble, dada su tendencia a sentirse en todo distinto y superior a los demás (quizá porque lo era) que no mienta cuando nos describe su actitud en el seminario en estos términos:
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