En todo caso, los socialistas no están para tirar cohetes
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
Ciertamente, en este final del mes de julio ha habido un giro de los acontecimientos casi de 180º, algo que empieza a ser casi normal en el tiempo en el que vivimos donde los acontecimientos se suceden a un ritmo de vértigo. El asunto Montoro, la posición de Feijóo ante el discurso xenófobo de la extrema derecha, el varapalo a Peinado sobre la imputación del ministro Bolaños y el eterno asunto del novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid han hecho que el acoso al Gobierno quede bastante neutralizado. El discurso apocalíptico y lleno de hiel de Aznar en el Congreso donde había que tomar partido por España y no contra la Mafia produce, en el mejor de los casos, hilaridad sino fuera por todo ese odio que se genera en el ambiente.
Pero sin negar que el Partido Popular está recibiendo su propia medicina, aunque siempre niegue la mayor, dados sus seculares problemas de memoria, los socialistas no pueden cantar victoria, ni tirar cohetes, ni irse a la playa solamente con el protector solar.
En primer lugar, el caso de supuesta corrupción que afecta al Partido y al Gobierno es muy grave, es gravísimo y tendrá su coste. Un Partido que siempre ha hecho gala de feminismo tenía en su seno algunos miembros con supuestos comportamientos deleznables, además de supuestamente corruptos. Defender unas ideas supone un comportamiento personal acorde con las mismas.
En segundo lugar, el desastre que supone el Partido Popular con su secular corrupción, con un liderazgo bastante mediocre, y unos tutores, entre la ñoñería y el cainismo, lo que representan sus expresidentes de Gobierno, puede debilitar electoralmente a este adversario, pero muchos de esos votos o todos no se van a quedar en casa (¿ha visto usted a un votante de derechas no ir un domingo a votar?) ni van a dar su voto al siempre odiado hasta la saciedad presidente del Gobierno, sino que se encaminarán al refugio de Vox. Un aumento del voto extremista no es bueno para el PP, ciertamente, pero, sobre todo, no es bueno para España, ni para los españoles, ni para nadie. Ciertamente, el Partido Popular deberá hacer examen de conciencia, aunque es algo muy complicado porque no lo hace nunca y cuando lo intentó, como con Pedro Casado, se defenestra a su artífice en cinco minutos. Pero, sobre todo, el Partido Socialista debe hacer no sólo un examen de conciencia sino, sobre todo, una regeneración de verdad porque sus logros en favor del Estado social no pueden mancharse con el espanto de lo que estamos viendo.
Así pues, aun siendo interesantísimo comprobar como unas pocas semanas después de las lecciones de moral que se nos dio en un Congreso con mucho azul hemos vuelto a ver al PP de siempre, más importante es que el PSOE no tire cohetes y aprenda de lo malo, de lo malísimo que se ha hecho.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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