Emily Davison en Epsom 1913 y los manifestantes de 2025 en la Vuelta
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
En medio de la polémica sobre la suspensión de la última etapa de la Vuelta Ciclista a España por las protestas por el genocidio en Palestina se nos olvida que existe una historia previa sobre protestas en relación con eventos deportivos. Seguramente, el episodio más importante en esta historia tuvo lugar en el Reino Unido en 1913 por la causa sufragista en una de las carreras de caballos más destacadas en un país que siente pasión por las mismas, y con un resultado trágico, la muerte de Emily Davison. La historia nos ayuda siempre, al menos, para reflexionar.
Una parte del sufragismo británico optó por emprender una estrategia de gran presencia mediática para llamar la atención sobre la situación intolerable que suponía que las mujeres no tuvieran derechos políticos, precisamente, en la patria del liberalismo y del parlamentarismo, aunque no de la plena democracia, precisamente por la marginación que padecían las mujeres.
Esa parte del sufragismo también es cierto que era cuestionada por otro sector del mismo no proclive a emprender acciones llamativas porque en el seno de todos los movimientos sociales de protesta y reivindicación no existe la unanimidad, porque es algo normal y hasta natural. Hubo sufragistas y organizaciones sufragistas partidarias de métodos más graduales y por la negociación, frente a otras sufragistas como Emmeline Pankhurst, que consideraron que no se avanzaba nada o casi nada si no se empleaban métodos más tajantes. Había que estar en la calle, en las inmediaciones de las instituciones del poder y en lugares, digamos, mediáticos. De esa misma filosofía era Emily Wilding Davison, una maestra que trabajaba para costearse sus estudios universitarios. Siempre desarrolló un intenso compromiso sufragista, fue detenida en distintas ocasiones y fue una de las protagonistas de las huelgas de hambre en prisión.
El “Derby de Epsom” es y era un evento social de primera magnitud. Un grupo de activistas consideró que era un lugar ideal para reivindicar la causa. El Derby tuvo lugar el 4 de junio. El evento reunió miles de personas, y entre ellas, el rey Jorge V y la reina.
En un momento determinado, Emily, que se encontraba en una curva del hipódromo, se introdujo en la pista para colocar un pañuelo con los colores (morado, verde y blanco) de la WSPU a un caballo, una acción, evidentemente peligrosa. El caballo era “Armer”, y corría con los colores del rey. Pero el caballo arrolló a Emily, que cayó con una fuerte conmoción y una gravísima lesión en la cabeza, mientras que el caballo también cayó al suelo, y el jockey sufrió una lesión pero de menor importancia. Tanto el caballo como el jinete se recuperarían muy pronto porque corrieron a los pocos días. Pero Emily falleció cuatro días después.
El hecho generó mucha polémica, además de especularse sobre si quería suicidarse la joven sufragista, aunque eso está ya descartado, además de especularse sobre los planes concretos de la maestra.
Por otro lado, se da la circunstancia de que el jockey no pudo acudir al entierro de la maestra pero sí lo hizo en el de Pankhurst una década después con dos coronas de flores, una para la fallecida y otra en honor de la joven maestra.
El entierro de Davison fue multitudinario y, aunque el rey y la reina la descalificaron, aquella joven es hoy un símbolo de la lucha de las mujeres y de quienes creen en la igualdad.
Parece evidente que Davison no calculó bien lo que hizo porque era peligroso tanto para ella como para el jinete y el caballo, pero también es cierto que lo que ella representa fue infinitamente más importante que el evento deportivo, porque era la causa por el reconocimiento de un derecho fundamental, como hoy es infinitamente más importante denunciar lo que ocurre en Gaza que la Vuelta Ciclista a España. A veces, aunque muy bonito hubiera sido ver terminar la carrera ciclista, es más importante demostrar que por encima de eso está la vida de personas inocentes, de niños inocentes. Los españoles y las españolas que se manifestaron en las calles madrileñas han dado un ejemplo, como el de Davison, a pesar de que perdió la vida, y eso es una tragedia, pero como la de esos niños que no comen, no viven o mueren violentamente.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
Lo último de Eduardo Montagut
- La necesidad de los partidos socialistas: reflexionando con Delville
- Sobre el feminismo en el socialismo belga al terminar la Segunda Guerra Mundial
- El Congreso de Quaregnon para el socialismo belga
- Contra el gobierno “comunista” o las denominaciones interesadas
- El método del socialismo utópico, según Plejánov