- Mientras las oportunidades dirigidas a profesionales sénior aumentan un 13 %, los jóvenes se enfrentan a un mercado laboral en transformación. HIRINT advierte de la necesidad de adaptar los procesos de selección y apostar por la evaluación de habilidades y potencial para evitar que la automatización se convierta en una nueva barrera de entrada al empleo.
La inteligencia artificial está transformando el mercado laboral español y sus efectos comienzan a reflejarse en las oportunidades de los profesionales que buscan su primer empleo. Las empresas incorporan herramientas capaces de automatizar tareas que tradicionalmente desempeñaban los trabajadores menos experimentados, lo que plantea un nuevo desafío: ¿cómo podrán los jóvenes acceder al mercado laboral y adquirir experiencia si desaparecen algunas de las funciones que antes les permitían iniciar su carrera profesional?
Según el informe Emergentes 2026, elaborado por DigitalES con la participación de HIRINT, las ofertas de empleo dirigidas a perfiles júnior en el sector de informática y telecomunicaciones descendieron un 5 % entre abril de 2025 y marzo de 2026, frente a una caída del 3 % en el conjunto del sector. En contraste, las oportunidades para profesionales sénior aumentaron un 13 % durante el mismo periodo. La reducción resulta especialmente significativa entre los perfiles de programación, donde las vacantes para profesionales con menor experiencia cayeron un 33 %.
Estos datos reflejan un cambio en las necesidades de contratación de las empresas, en un contexto marcado por la automatización y la creciente incorporación de inteligencia artificial a los procesos productivos. Aunque esta evolución responde a múltiples factores, la capacidad de la tecnología para asumir tareas rutinarias plantea interrogantes sobre el futuro de los puestos de entrada al mercado laboral.
Del currículum al potencial: nuevas reglas para acceder al empleo
Para HIRINT, compañía tecnológica especializada en evaluación de habilidades y talento, uno de los principales riesgos de esta transformación es que las empresas eleven sus exigencias de experiencia previa y reduzcan las oportunidades para quienes todavía no han podido desarrollar una trayectoria profesional.
“La inteligencia artificial está cambiando las tareas que realizan los profesionales, pero eso no significa que los jóvenes tengan menos potencial. El problema aparece cuando las empresas buscan candidatos que ya sepan hacerlo todo y dejan de apostar por quienes tienen capacidad para aprender. Si cerramos las puertas al talento júnior, estaremos comprometiendo también el talento sénior del futuro”, señala Javier Cañizares, CEO y cofundador de HIRINT.
En este escenario, las habilidades personales adquieren una importancia creciente. La capacidad de aprendizaje, la adaptabilidad, el pensamiento crítico, la comunicación y la resolución de problemas pueden convertirse en factores diferenciales para acceder a un puesto de trabajo, especialmente cuando el candidato todavía no dispone de experiencia suficiente para demostrar sus capacidades mediante empleos anteriores.
El informe Emergentes 2026 revela que el 41 % de las ofertas de empleo publicadas en España durante 2025 incluían alguna competencia personal, frente al 34 % registrado el año anterior. Esta evolución evidencia que las empresas están prestando cada vez más atención a las habilidades que permiten a los profesionales desenvolverse en entornos cambiantes.
El desafío de las empresas: formar al talento que necesitarán mañana
La transformación tecnológica también obliga a revisar la manera en la que las organizaciones identifican, incorporan y desarrollan a sus profesionales. En lugar de valorar exclusivamente la experiencia, las titulaciones o los conocimientos técnicos, los procesos de selección pueden incorporar herramientas que permitan evaluar las habilidades reales, la capacidad de adaptación y el potencial de desarrollo de cada candidato.
Desde HIRINT consideran que esta evolución resulta especialmente relevante para los jóvenes, que pueden haber adquirido competencias valiosas durante sus estudios, prácticas, voluntariado o proyectos personales, aunque todavía no cuenten con una trayectoria laboral consolidada. «No podemos pedir cinco años de experiencia a alguien que está buscando su primera oportunidad.
Las empresas necesitan aprender a identificar capacidades que no siempre aparecen reflejadas en un currículum. Evaluar el potencial, la capacidad de aprendizaje y las habilidades humanas permite descubrir talento que, de otro modo, podría quedar descartado», explica Cañizares.
La compañía, que trabaja con más de 400 empresas y ha superado los tres millones de evaluaciones de talento, defiende un modelo de gestión basado en habilidades, en el que la tecnología ayude a tomar decisiones más fundamentadas sin sustituir el criterio humano.
Prepararse para un mercado laboral que exige aprender continuamente
La incorporación de inteligencia artificial no solo está modificando las oportunidades de acceso al empleo, sino también las competencias que necesitarán los profesionales a lo largo de su carrera. La formación continua, la actualización de conocimientos digitales y el desarrollo de habilidades humanas serán fundamentales para adaptarse a puestos y funciones en constante evolución.
Para HIRINT, el reto no consiste únicamente en preparar a los jóvenes para utilizar herramientas de inteligencia artificial, sino en garantizar que puedan desarrollar las capacidades necesarias para trabajar junto a ellas, resolver problemas, tomar decisiones y aportar valor a las organizaciones.
“La inteligencia artificial puede automatizar tareas, pero las empresas siguen necesitando personas capaces de pensar, comunicarse, colaborar y adaptarse. El futuro del empleo no debería construirse excluyendo a quienes empiezan, sino creando oportunidades para que desarrollen las habilidades que necesitarán durante toda su carrera profesional”, concluye Javier Cañizares.





