Feijóo gallina, capitán de las sardinas
- Escrito por Rosa Amor del Olmo
- Publicado en Opinión
Escuchamos esos coros infantiles de patio cuando te decían: Fulanito, gallina, capitán de las sardinas. Para ver si el contrincante se animaba a enfrentar directamente a todos aquellos a los que mortificaba, simplemente tirando la piedra y escondiendo la mano. Alberto Núñez Feijóo, tiembla ante un encontronazo donde dialécticamente está muy por debajo de sus oponentes, no solo Pedro Sánchez, Yolanda Díaz es igualmente un puntal. Huir es de cobardes… y bueno, blanco y en botella. De tan bien que quiere quedar, directamente no va a nada. Claro, a la derecha le molesta muchísimo que la gente de izquierdas vista bien, tengan estilo, sean guapos, inteligentes, hablen inglés y sean ciudadanos del mundo. La cuestión cazurra y cacique les va, pero bien. Quen ten cu ten medo (quien tiene culo tiene miedo).
Albertiño, ¿hacemos unos debatiños? No, teño medo a este Sánchez que é moi sanchista. Y ahí seguimos, ¡mareando la perdiz!. Yolanda Díaz se lo come, con solo pasarse la mano por el pelo y recitándole a lo Quevedo, qué es un sindicato al tiempo que le lanza una sonrisa, Dior. De Sánchez no digamos. Tanta rabia que les da a los partidos conservadores los barones del Psoe, que solo demuestran no saben hacer la O con un canuto, especialmente en temas sociales y sindicalistas. Ya sabemos que son unos expertos en llenar los teatros de carísimos musicales americanos, que invaden nuestros cultos teatros a 200 euretes la entrada. Lo suyo es el capitalismo y ya sabemos lo que es.
¿Qué veremos cuando por vergüenza torera, el super líder vaya al encuentro de sus rivales por la tele? Ante el temor de ser expuestos, los estrategas del Partido Popular intensificarán sus esfuerzos para encubrir sus acciones y desacreditar a su oponente. ¡Qué pereza, colega!
Utilizarán tácticas para que sus secuaces se lo crean. Así conseguirán la difamación y el desprestigio que tanto les chifla. para minar la credibilidad y reputación del partido opositor, buscando debilitar como sea cualquier posible revelación de sus maniobras poco honestas.
Las personas acomplejadas -véase el caso que nos ocupa- pueden ser propensas a reaccionar de manera defensiva ante situaciones que toquen sus puntos débiles. Pueden sentirse amenazadas o atacadas fácilmente, y responderán de manera excesiva o evasiva para protegerse y ocultar sus inseguridades.
El PP se encuentra en un estado de inquietud constante, consciente de que sus acciones poco honestas podrían ser descubiertas y reveladas por el partido opositor, pero desinformando dañarán la imagen y reputación de Tod@s. la vieja táctica que busca confundir a los votantes y manipular la percepción pública en su favor. Son como forofos de las telenovelas.
¿Y ahora qué decimos? Se dirán estos días mientras miran el Pasapalabra en su casa, que les pega mazo. Su líder, Feijóo entiendo que debe estar en pleno curso de formación con clases particulares de ¿cómo ser líder? ¿cómo tener sexapil? En fin, de cómo ser, porque ser, de momento Feijóo no es nada. Como tiene tanto que demostrar, lo mejor, es atacar a su contrincante con difamaciones. Es el mecanismo del débil: Insultar.
Frente al “talante” impuesto por Zapatero en los medios políticos, poco pueden hacer. Los peperos, no tienen el cuajo europeo de debatir con elegancia. Poco hay que decir de Abascal, más bien Mohamed Abd Abascal, que más tiene de moro que de otra cosa. El hombre se descompone por diez de pipas. Es facilísimo cabrearle. Su táctica es reproducir a un dictador, porque como por desgracia hay mucha gente con problemas de salud mental, se vienen arriba cuando ven a semejante iluminado “Salvatore” de la humanidad. Pero, por más que odie y odie, llegará un día que a base de terapia se le vayan esos problemas tan hitlerianos de odiar su propio espejo.
Por suerte, tanto Sánchez como Díaz, al igual que en su momento lo demostró Iglesias o incluso Rivera, no van a salirse de sus casillas por un galleguín que no va a responder nada serio: Tanto ten Xan coma Perillán (tanto da una cosa que otra) No tiene lenguaje ni herramientas políticas para presentar nada que merezca la pena. Y ellos lo saben.
Sin embargo, son capaces de ganar las elecciones. ¡caution! Pero es que el cobarde se esconde en las sombras del miedo, mientras el valiente encuentra la luz en la superación de sus temores. ¡Ánimo galleguín, intenta hablar en latín que llegarás a ser el brillantín de tu partidín! ¡Lo vas a hacer muy bien!
Rosa Amor del Olmo
Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.
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