Luces en la escena medieval: El 'Auto de los Reyes Magos' y su legado dramático
- Escrito por Rosa Amor del Olmo
- Publicado en Opinión
Una lluvia de soldaditos a pie y a caballo, de muñecos articulados, de peones, de animalillos de cartón, de Reyes Magos, de pastores de Belén, de panderetas y rabeles, cayó sobre las cabezas y los hombros del gentío. Carcajadas generales acogieron el regalo. Después de esto despejóse un tanto el terreno, y una turba de chiquillos cayó, cual manada de lobos, sobre tan rica presa. 1876, Pérez Galdós, Benito, La segunda casaca.
La leyenda de los Reyes Magos es posiblemente una de las más fascinantes de nuestra cultura y una de las que ha conseguido mayor fidelidad y adhesiones a lo largo de la historia.
La referencia más antigua y conocida de los Reyes Magos se encuentra en el Evangelio de Mateo en la Biblia, específicamente en Mateo 2:1-12. Este pasaje narra la visita de "unos magos" al niño Jesús, ofreciéndole regalos de oro, incienso y mirra. Aunque este texto no los llama "Reyes" ni especifica su número, la tradición cristiana posterior desarrolló la narrativa de que eran tres reyes sabios provenientes de distintas partes del mundo conocido en ese entonces.
Además de las Escrituras, los Reyes Magos han sido representados en numerosas obras literarias, obras de arte y música a lo largo de la historia, enriqueciendo la leyenda y la iconografía asociada a estos personajes. Por ejemplo, la obra "Amahl and the Night Visitors", una ópera de Gian Carlo Menotti, que se centra en la visita de los Reyes Magos. Se ha podido escuchar en el Teatro Real. También aparecen en diversas obras literarias y poesías navideñas que exploran su significado y su viaje.
En poesía, Rubén Darío en "Los tres Reyes Magos", en este poema reflexiona sobre las ofrendas y la sabiduría que estos personajes bíblicos representan.
Lope de Vega igualmente escribió sobre ellos en su poema "La llegada de los Reyes Magos", desarrollando su viaje guiado por la estrella hasta el lugar del nacimiento de Jesús.
G. K. Chesterton en "Los Reyes Magos" también dio una perspectiva única sobre estos personajes en su viaje. Santa Teresa de Jesús con su poema "En la festividad de los Santos Reyes" celebró su llegada y adoración al niño Jesús.
Podríamos seguir el periplo, pero nos vamos al primer Auto de los Reyes Magos, representa un hito en la historia del teatro español, siendo una de las primeras obras dramáticas de la península que ha sobrevivido hasta nuestros días. Escrita en el umbral entre los siglos XII y XIII, refleja la rica diversidad cultural de la Toledo de la época, una ciudad donde coexistían distintas tradiciones y lenguajes. El autor, posiblemente un clérigo francés residente en Toledo concibió esta obra para ser representada en una celebración importante de la catedral, insertándose en una corriente dramática vernácula existente.
La obra aborda la historia de la adoración de los Magos, un tema ya conocido en el drama litúrgico del Ordo Stellae, pero sin ceñirse estrictamente a ninguna versión previa. El creador de este auto, inspirado por la leyenda de los Magos, se aventuró en una interpretación y elaboración más libres y audaces dada la singular coyuntura cultural en la que se encontraba. Incorporó y reinventó elementos tradicionales como los nombres y número de los reyes, su rol como astrólogos y sabios, su encuentro en el camino y la audiencia con Herodes, así como la presentación de regalos. Además, introdujo innovaciones significativas con gran carga dramática, tales como la persistente búsqueda de la verdad que impregna la obra, la presentación de los regalos como una prueba de expectación de la naturaleza del niño Jesús, y la intensa confrontación con los rabinos frente a Herodes.
La obra destaca por su calidad teatral, con una secuencia de escenas bien articuladas que sugieren un escenario múltiple y simultáneo, una dinámica ágil con referencias puntuales al tiempo y al espacio, y diálogos fluidos entre personajes claramente diferenciados.
Lo importante a destacar en el "Auto de los Reyes Magos" es que perdura como un luminoso testimonio de la riqueza cultural del teatro medieval, celebrando la esperanza y la generosidad que aún resuenan en cada festividad moderna de los Reyes Magos. Su legado continúa inspirando, uniendo a las comunidades en una tradición que trasciende el tiempo y alimenta el espíritu.
Rosa Amor del Olmo
Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.
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