La “Ley de la Moralidad” en Afganistán, un retroceso para los derechos de las mujeres
- Escrito por Rosa Amor del Olmo
- Publicado en Opinión
En Afganistán, la reciente adopción de la "ley de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio" por parte de las autoridades de facto marca un punto crítico en la regresión de los derechos humanos, especialmente para las mujeres. Esta legislación no solo refuerza las violaciones de derechos ya existentes como la libertad de circulación, expresión y el derecho a vivir libres de discriminación, sino que también intenta silenciar y borrar completamente la presencia de las mujeres en el espacio público, convirtiéndolas en "sombras sin rostro ni voz". La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos ha calificado estas acciones como "absolutamente intolerables" y ha hecho un llamado urgente para que esta ley sea derogada.
La ley impone restricciones severas y profundamente discriminatorias, como la obligación para las mujeres de llevar ropa que cubra completamente su cuerpo de la cabeza a los pies, incluido el rostro, y prohíbe a los proveedores de transporte trasladar a mujeres que no estén acompañadas por un familiar masculino. Más allá, silencia la voz de las mujeres en público, lo que perpetúa un estado de invisibilidad y desempoderamiento. Estas disposiciones, descritas por la Oficina del Alto Comisionado como represivas, están vagamente definidas y otorgan a los agentes del Estado poderes discrecionales excesivos que pueden resultar en detenciones arbitrarias y castigos severos sin un juicio justo.
La imposición de esta ley no solo es un ataque directo contra la libertad y la dignidad de las mujeres afganas, sino que también tiene implicaciones más amplias que agravan la crisis humanitaria y de derechos humanos en el país. Desempoderar y hacer invisible a la mitad de la población no puede traer nada positivo. Como bien señaló la secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, Rosemary DiCarlo, mantener esta ley solo aislará aún más a Afganistán del escenario internacional. Es imperativo que la comunidad global y las autoridades afganas trabajen juntas para revertir esta legislación y asegurar que todos los afganos, independientemente de su género, religión o etnia, puedan contribuir y prosperar en la reconstrucción de su país.
Rosa Amor del Olmo
Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.