Cambio de paradigma con C.S. Lewis de fondo: “Cuando lo bueno parece malo y lo malo bueno”
- Escrito por Rosa Amor del Olmo
- Publicado en Opinión
Vivimos en una época marcada por un cambio radical en cómo percibimos y evaluamos la información. Este fenómeno, conocido filosóficamente como "cambio de paradigma", se refiere a una transformación en la manera habitual de pensar o actuar, que se sustituye por una nueva forma. Este concepto ha sido vívidamente ilustrado por Isaías en el capítulo 5 de su libro, donde denuncia a aquellos que "hacen que lo bueno parezca malo y lo malo bueno". Esta crítica milenaria encuentra un eco particularmente resonante en nuestro tiempo, especialmente en el ámbito de los medios de comunicación y la política.
C.S. Lewis (autor entre otras de Las crónicas de Narnia), en su obra Cartas del diablo a su sobrino, explora esta inversión de valores a través de la sátira y la ironía. Lewis imagina un mundo donde las entidades demoníacas intentan pervertir la percepción humana, haciendo que lo pernicioso parezca atractivo y lo virtuoso despreciable. Esta narrativa no solo es una crítica de las tácticas de manipulación espiritual, sino que también se puede interpretar como una metáfora de los métodos empleados por ciertos sectores de la prensa y la política moderna.
Estas Cartas de Escrutopo de C.S. Lewis obra publicada originalmente en 1942 y traducida al español en 1977 es un espejo real de lo que sucede hoy, no importa dónde. A través de treinta y una cartas ficticias, el anciano demonio Escrutopo instruye a su sobrino Orugario en el arte de la tentación. Ambientada en Londres durante la Segunda Guerra Mundial, la novela satiriza el concepto de un infierno burocrático y eficiente que busca corromper y consumir las almas humanas. Los demonios, según Lewis, trabajan meticulosamente para desviar a los humanos de la virtud y hacia el pecado, con métodos que subrayan la gradualidad del mal más que actos extremadamente perversos. La sátira expone cómo pequeñas tentaciones pueden llevar a una condenación eterna, destacando pecados como la indolencia, la gula y la venganza.
Esta obra, dedicada a J.R.R. Tolkien, no solo critica la debilidad humana frente a la influencia diabólica sino también cómo los seres humanos pueden fácilmente transgredir contra sus semejantes. En el contexto actual, donde los medios de comunicación y la política frecuentemente distorsionan la verdad y manipulan la percepción pública, Las Cartas de Escrutopo resuena como una reflexión profunda sobre la vulnerabilidad humana frente a las fuerzas corruptoras modernas. La novela nos recuerda que los cambios sutiles en nuestro entorno y pensamiento pueden tener consecuencias profundas, llevando a la sociedad hacia la inacción y la desmoralización sin una resistencia evidente.
El adversario en la ficción de Lewis se encuentra en un dilema similar al de muchos líderes contemporáneos: cómo atraer seguidores a una causa que intrínsecamente conduce al dolor y la miseria. La solución que encuentra es ese cambio de paradigma, una inversión de valores donde la verdad se presenta como falsedad y la falsedad como verdad. Este método se refleja en la estrategia de algunos medios y políticos que, consciente o inconscientemente, tergiversan los hechos para presentar políticas dañinas como si fueran beneficiosas o para demonizar acciones que son genuinamente positivas.
Este cambio de paradigma no solo distorsiona la realidad, sino que también socava la base sobre la cual se construye una sociedad democrática y ética. La capacidad para discernir entre lo verdadero y lo falso, entre lo justo y lo injusto, se ve erosionada, y con ella, la confianza en nuestras instituciones y en nosotros mismos como ciudadanos informados y responsables.
Ante esta realidad, es esencial que cada individuo desarrolle un sentido crítico y una habilidad para evaluar la información de manera independiente. Esto implica un esfuerzo consciente por buscar fuentes fiables, contrastar datos y, sobre todo, estar dispuestos a cuestionar y reexaminar nuestras propias creencias y prejuicios. En última instancia, la solución a este cambio de paradigma impuesto no reside en una mayor regulación o en tecnologías más sofisticadas, sino en un público informado, crítico y activamente comprometido en la búsqueda de la verdad.
La reflexión que Isaías inició y que Lewis reinterpretó nos recuerda que la lucha entre la verdad y la falacia es perenne y que nuestra responsabilidad en esa lucha es ineludible. En la era de la desinformación, el discernimiento se convierte no solo en una herramienta de empoderamiento personal, sino en un acto de resistencia contra aquellos que intentan hacer que lo bueno parezca malo y lo malo bueno.
Rosa Amor del Olmo
Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.