EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Rumia política: reflexiones sobre el minotauro y la oposición


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

La rumia mental, un patrón de pensamiento circular y repetitivo que a menudo se centra en aspectos negativos sin llegar a resoluciones concretas, se manifiesta de forma alarmante en la política española contemporánea, especialmente en la conducta de miembros del Partido Popular (PP), Vox o Junts sin ir más lejos. Esta persistencia en un ciclo estéril de críticas y oposición recuerda a la figura del Minotauro de la mitología griega, atrapado en un laberinto del cual no puede escapar, condenado a repetir los mismos patrones sin fin. ¡Qué triste!

¿Qué es la rumia? En términos psicológicos, la rumia no es una enfermedad, sino un mecanismo que todos empleamos en ciertos momentos. Se caracteriza por ser un proceso en el que nos quedamos atrapados girando alrededor de los mismos pensamientos, generalmente negativos, sin avanzar hacia soluciones. Esta forma de procesar la información puede surgir como un estilo de afrontamiento o como reacción a eventos de gran impacto emocional, y es más común en personalidades obsesivo-compulsivas, ansiosas o perfeccionistas.

En el ámbito político, la rumia se manifiesta cuando los partidos, especialmente en la oposición, se obsesionan con errores, actitudes, ideas inventadas o decisiones del gobierno, pero sin ofrecer alternativas constructivas. Se centran en lo negativo, revolviendo continuamente en torno a lo mismo, sin ofrecer ningún procedimiento, práctica o nueva propuesta, limitando así el progreso y la innovación política. Cuando yo era pequeña a eso se llamaba ¿de qué se trata? ¡que me opongo! Pero claro, ha llovido lo suyo, pero veo que algunos siguen igual. Los madrileñísimos de la comunidad de Madrid, ya les sobrara algún cuarto para hacer un poco de terapia o algo que les alivie…¡eso les deseo con mi rojo corazón para esta Navidad!

El Minotauro: metáfora de la rumia política El Minotauro, una criatura mitológica que vivía en el centro de un laberinto, ofrece una poderosa metáfora para este tipo de comportamiento político. ¡Es que los veo ahí a todos y a ellas también! ¡qué toreras son! ¡me cachissss! Así, como el Minotauro estaba atrapado dentro del laberinto, incapaz de encontrar una salida y condenado a seguir el mismo ciclo repetitivo, los políticos que rumian están emocional y mentalmente confinados en el laberinto de su propia creación. Ahora creo que lo están dando todo, ya no saben que inventar, ¡con tanto corifeo en el periodismo!

Este ciclo de rumia no solo impide el avance político, sino que también puede ser destructivo. Al igual que el Minotauro consumía a quienes se perdían en el laberinto, la rumia consume recursos valiosos, tiempo y energía que podrían utilizarse para abordar de manera proactiva los problemas reales que enfrenta la sociedad.

Rumiando sin llegar a ninguna parte o dicho también pa ná. El problema con la rumia en política es que a menudo se convierte en el único estilo de procesamiento de información, un método rígido y obsesivo que no produce resultados útiles. Es poco útil porque no induce a tomar decisiones o a afrontar situaciones; en cambio, tiende a evitarlas, lo que genera un malestar emocional considerable y acapara una gran parte del espacio mental y del discurso público. ¡Si es que por muy poco les ayudaba yo en algunas sesioncillas!

Para romper este ciclo de rumia en la política, es crucial adoptar enfoques más dinámicos y flexibles que permitan enfrentar los desafíos de manera efectiva. Esto incluye:

  • Reconocer y aceptar las limitaciones propias y del sistema. Tenemos demasiadas limitaciones, es decir, incapacidad de gestión, pero ¡chicos! ¡Tiene arreglo!
  • Fomentar la tolerancia al malestar y a la frustración que conllevan los cambios, esto ha sido terrible. Cada mañana se dan cuenta de que estamos en una democracia…¡Anda la órdiga! ¿Y Carmen Polo aóndestá?
  • Implementar estrategias proactivas que busquen soluciones reales en lugar de centrarse solo en los problemas. Este punto lo descartamos.

En fin, que la política, como la vida, requiere movimiento y progreso. Quedarse atrapado en el laberinto de la rumia, girando en torno a los mismos temas sin avanzar, es una receta para el estancamiento y la frustración colectiva. Es hora de que los líderes políticos encuentren la salida del laberinto, no solo para su propio bien, sino para el bienestar de todos aquellos que representan. Solo así podemos esperar que nuestros líderes -por así llamarlos- guíen a los pueblos fuera del laberinto de la rumia hacia pastos más productivos y prometedores. Cansino tema, pero lo cierto es que ya estamos todos chinadísimos. Confío en que los perdamos de vista durante estas fiestas que para muchos serán tristes.

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.