El Congreso de 1997. II
El discurso de Felipe González, en el congreso del PSOE de 1997, fue desigual. Brillante en su primera parte, lleno de verdades y, alguna que otra profecía a medias. Allí estaba el Felipe de antes, el que lo entendía todo al primer golpe y, sabía resumirlo en tres frases. Pero la segunda parte no sonó tan bien, era demasiado opositora, demasiado escocida por la derrota, demasiado sarcástica con el nuevo inquilino de la Moncloa. La primera parte, sin embargo, donde resumió su obra de gobierno, merecería un hueco en la historia de España y, asombra quizá más hoy que en 1997. Empezó por la Transición. La clave dijo, consistió en no vindicar el pasado, en concentrar los esfuerzos en reivindicar el futuro. Consistió en no quedar atrapados, una vez más, en el laberinto de una historia, que no hicimos bien en el siglo XIX y, una buena parte, del XX.
- Publicado en Tribuna Libre