Visor: El librero detrás del verso
- Escrito por Rosa Amor del Olmo
- Publicado en Cultura
Ha llegado el reencuentro otro año más con la Feria del Libro y sus gentes. He observado a todos y a todas, libreros de por aquí, por allá…acullá. He ido directamente a Visor, en busca del librero, ya lo había encontrado, claro, pero quería verle de feriante. La librería local nos deja la misma imagen de nuestra metáfora personal, nuestro sueño: el librero vive en un bazar alegre, con un ambiente acogedor donde uno se podría pasear durante horas entre sus libros. Un ambiente cálido, tal vez con paneles de madera, pasillos estrechos y una persona encantadora para aconsejarte... La feria no mantiene esa esencia estructural, pero sí mantiene el oficio. El oficio de librero tiene ese algo romántico, asociado a la pasión por los libros hermosos y las palabras. ¿Le gustaría vivir entre libros y compartir esta pasión a diario? Conozco los libreros de Visor-poesía, con Cincuenta y tres años y mil libros después, Jesús García Sánchez, Chus Visor quien sigue al frente de la editorial a la que da nombre. Pero los libros no se venden solos, necesitan sus propios líderes.
En general, el sector del libro va bien y el número de ejemplares vendidos, aunque desciende ligeramente, sigue siendo atractivo. Sin embargo, no es fácil encontrar un profesional con ganas de compartir desde su trabajo fijo en una librería independiente. Al lado, están los grandes almacenes que ofrecen departamentos de librería y papelería que no tienen cabida en esta cita de los libros y de sus libreros. La proximidad al cliente es diferente y la noción de fidelidad del cliente es menos importante, pero el papel del librero en sus departamentos sigue siendo transcendental. José Luis García Ibáñez, enarbola el control del trabajo del librero que a menudo se olvida, pero que sin embargo forma parte de su realidad, es la "manipulación" relacionada con la llegada de los paquetes de libros y su colocación en las estanterías. El almacenamiento, gestión de los suministros de la librería a diario de la exposición en la Feria, es empujado por Mario Ernesto Álvarez Carrasco y Jorge Sánchez Martín, un historiador que observa, mira y se lo sabe todo. Desempeña como nadie esa sensible cualidad de informar, ser paciente y acoger a los clientes.
La pasión por los libros es, por supuesto, la primera de las cualidades que debe tener un librero. Qué mejor que tener acceso a los libros de forma gratuita y evolucionar cada día en contacto con ellos. Pero el trabajo de un librero consiste sobre todo en compartir su pasión con otros lectores, orientarles e informarles para que encuentren los libros que les convienen. Si eres un ratón de biblioteca, ¡no lo seas! Es muy recomendable tener buenas habilidades interpersonales, ya que el librero es también un comerciante local. Además del conocimiento de la literatura, también se valora un buen conocimiento general casi se diría del mundo, pero sobre todo del individuo y sus necesidades. Porque la gestión de una librería o de una parte de ella requiere una buena organización para gestionar las existencias y abrir puertas al lector. Es la certeza, sin embargo, de estar en el mundo.
Pudimos sentirnos entre ellos como en los nuevos modelos de librerías, en los últimos años que han aparecido los cafés-librería, sobre todo en París, Madrid, Barcelona y tantas otras. Pero encontrar ese espíritu en la Feria con sus libreros, es algo realmente sensacional. A medio camino entre un bistró o un salón de té móvil y una librería, los lectores pueden descubrir libros in situ, y marcharse con ellos o no. Visor con sus libreros presentan ante todo lugares de vida, lugares donde aprender y descubrir, encontrando senderos desconocidos de escritores y poetas, de traducciones, de ediciones interesantes que todo lector debe tener. Las ofertas son muchas, hay que saber elegir. ¿Quieres poemas? ¡Vamos a Visor!
Pudimos observar cómo el público busca algo en concreto, lo tiene o no, pero se siente confiado. La poesía sigue vendiendo, dando su recompensa a ese lector que busca palabras y versos con qué definir su vida, sus sentimientos y emociones. Encuentra en el poeta y en el librero dos inseparables amigos.
La fidelidad esencial de Jesús Visor y sus colecciones de poesía son obvias búsquedas de la belleza; libros de poemas que no tienen nada que ver unos con otros, porque son la esencia del editor, de una libertad no programable ni programada. Esta libertad es la que tiene la fuerza y la grandeza cansada y obstinada de Sísifo, es el arte de Prometeo y la fragilidad de nuestros sueños, nosotros que somos eternos buscadores de un pasaje, equilibrista si cabe, hacia la felicidad. El editor ha querido descubrir una realidad al mundo, como si deslizara su mirada por el interior de las cosas, rastreándolas en su esencia, buscando no los secretos, sino los medios para captar, bajo la apariencia, lo que nos oculta el verdadero rostro del mundo... y de nosotros mismos. Es una apuesta ideológica hacia un mundo mejor, el verso escapa, el verso se vende, pero el verso puede cambiar el cosmos y de ello no me cabe ninguna duda.
Rosa Amor del Olmo
Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.
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