«Haviendo acabado de traducir de Griego en lengua Castellana, en algunos ratos perdidos, que he hurtado á las ocupaciones en que vuestra MAGESTAD, por su gran bondad me ha puesto, los once libros que me faltaban de la Ulyxea de Homero,no me ha parecido fuera de proposito, agora que la obra toda está acabada, dedicar el mejor de los Poetas, al mejor de los Principes que ha nacido. De que lo primero sea ansi, sus obras, y la comprobacion de tantos Reyes, y Principes, y tantos, y tan graves autores, dan tal testimonio, que sería, ó muy gran malicia no confessarlo, ó muy gruessa ignorancia negarlo: y que lo segundo sea verdad, muestranlo las obras de V. M. pues han sido tales antes que comenzasse á reynar, que se tenia ya experiencia de lo que havia de ser despues, quando reynasse: y entre otras muchas se ha visto bien, en lo que V. M. ha hecho en el Reyno de Inglaterra, que haviendo sido en los tiempos passados tan amigo de religion, y estando de pocos años acá, por culpa de los que lo havián governado á su apetito, apartado de la obediencia de la Iglesia, y distraydo en otros diversos errores, V. M. en tres meses, despues que llegó á él , lo reduxo al antiguo, y verdadero camino, sin derramar sangre,ni hacer fuerza, ó violencia á ninguno: obra que la tenia Dios guardada para guiarla por mano de V. M. y de una tan santa Reyna, que le dió para ello por compañera, y que en los tiempos passados ha sido pocas veces oida, y en los nuestros mucho menos usada. De las otras virtudes Reales, que en V. M. resplandecen, puedo bien decir, que fue el pintor Homero; porque assi como él trató de la veneracion y culto de sus Dioses, y de su religion y sacrificios, assi no se ha visto Principe mas amigo de la veneracion y culto del verdadero Dios, que V. M. ni mas cuidoso de la observancia y cumplimiento de nuestra catholica y verdadera religion».
(La Ulyxea de Homero. Traducida de griego por el secretario Gonzalo Pérez. Madrid 1767).