La crítica socialista a la moralidad pública “burguesa” hacia 1886
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Los socialistas españoles criticaron la concepción “burguesa” de la moralidad política o pública a través de las páginas de El Socialista en el verano de 1886. Esta cuestión tendría que ver con la constante crítica que los socialistas hicieron en estos decenios de los republicanos.
Los socialistas afirmaban que entre los términos que servían de lema a la burguesía democrática y liberal estaba el de la moralidad. Pero la moralidad había cambiado de sentido o significaba todo lo contrario de lo que había significado durante mucho tiempo. La moralidad había servido como una especie de arma de combate o grito de guerra de los “partidos burgueses” que se habían disputado el poder.
Así pues, realizaron un repaso a hechos ocurridos tanto en España como en Francia. La Revolución de 1854 (la “Vicalvarada”) se había hecho en nombre de la moralidad, así como la Revolución de 1868 que había expulsado del trono a Isabel II.
Los republicanos se habrían caracterizado por esgrimir siempre la moralidad en sus luchas políticas: contra la gestión inmoral del dinero público, el favoritismo, la “empleomanía” y contra las cesantías de los ministros. Pero eso no habría impedido, en la crítica socialista, para que la mayor parte de sus protagonistas -jefes y prohombres- vivieran en el presente de forma holgada y sin escrúpulos de los emolumentos ganados en su paso por el poder, aunque hubiera sido efímera la estancia en el mismo.
Pero en Francia ocurriría lo mismo según esta diatriba sobre la concepción de la moralidad de la parte progresista de la burguesía. En el país vecino, decía el periódico socialista español, los republicanos siempre habrían hecho gala de un puritanismo hasta intransigente, y en nombre de la moralidad pública habían atacado al Segundo Imperio. Bien es cierto, se afirmaba, que dicho régimen político no sólo había sucumbido por la guerra contra Prusia sino también por la corrupción, pero los republicanos no habrían cumplido sus promesas de moralidad pública que habían hecho en la oposición. Para ello aducían un sinfín de casos de corrupción de la Tercera República, tomando como fuente el periódico hermano francés Le Socialiste de París.
La conclusión de los socialistas españoles era que estos gobernantes de “insaciables estómagos”, y que aspiraban a enriquecerse se escandalizaban cuando se hablaba de la confiscación de bienes que su clase robaba de forma tan descarada.
La “moralidad burguesa” consistía, por lo tanto, en disfrutar tranquilamente del producto de sus rapiñas y la justicia dejar morir de hambre a la clase trabajadora.
Hemos trabajado con el número del 2 de julio de 1886 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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