La revolución como concepto de debate. Memoria e historia
Reseña del libro: Edgar Straehle, Los pasados de la revolución. Los múltiples caminos de la memoria revolucionaria, Akal, Madrid, 2024
- Publicado en Tribuna Libre
Profesor e historiador. Doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), ha desarrollado su labor docente en distintos centros de enseñanzas medias y universitarias así como en distintos grupos de investigación. Actualmente profesor de secundaria y de la Universidad Carlos III de Madrid.
Especializado en Historia Contemporánea de España y Europa ha centrado su labor de investigación en la historia del movimiento obrero, del socialismo y del anarquismo. Fruto de estas investigaciones ha publicado varios libros entre los que destacaría: Mauro Bajatierra. Anarquista y periodista de acción (LaMalatesta editorial, Madrid, 2011), Abriendo brecha. La lucha de las mujeres por su emancipación. El ejemplo de Soledad Gustavo (Volapük ediciones, Guadalajara, 2013), El movimiento obrero en Alcalá de Henares (Silente académica, Guadalajara, 2013), Por el pan, la tierra y la libertad. El anarquismo en la Revolución rusa (Volapük ediciones, Guadalajara, 2017), Socialismo en el siglo XIX. Del pensamiento a la organización (Queimada ediciones, Madrid, 2017) o Historia de la CNT. Utopía, pragmatismo y revolución (Los libros de La Catarata, Madrid, 2019). Es autor de numerosos artículos, capítulos de libros y conferencias sobre estas cuestiones tanto a nivel nacional como internacional.
Reseña del libro: Edgar Straehle, Los pasados de la revolución. Los múltiples caminos de la memoria revolucionaria, Akal, Madrid, 2024
Las fechas estivales suelen aprovecharse para muchas cosas, entre ellas la de leer con detenimiento aquello que durante el curso académico (los que somos profesores) no nos da el suficiente tiempo. De esta forma podemos actualizar contenidos que los nuevos trabajos de investigación van esclareciendo. En estos días he podido leer y disfrutar de dos libros que están llamados a ser piedra angular en la interpretación y entendimiento del franquismo. Me refiero al libro de Nicolas Sesma Ni una, ni grande, ni libre. La dictadura franquista (Crítica, Barcelona, 2024) y el de Arnau Fernández Pasalodos Hasta su exterminio final. La guerra antipartisana en España, 1936-1952 (Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2024). Ambos libros demuestran que estudiar el franquismo y todas sus aristas, ya sea desde una historia total como la de Sesma o una cuestión particular como la de Fernández Pasalodos, no está, ni mucho menos, superado. Además, aquí habría que añadir el también reciente de Fernando Hernández Sánchez Falsos camaradas. Un episodio de la guerra antipartisana en España, 1947 (Crítica, Barcelona, 2024), que ya tuve oportunidad de reseñar.
- Reseña del libro La Primera República. Auge y destrucción de una experiencia democrática -
En este año 2023 se cumplen 150 años de la proclamación de la Primera República española, un periodo enmarcado dentro del Sexenio Democrático que significó la primera experiencia democrática en España. Si lo miramos con detenimiento, en la historia contemporánea de nuestro país, los periodos de libertades democráticas han sido escasos en comparación a los periodos de ausencia de las mismas o al establecimiento de dictaduras. En el siglo XIX tan solo entre los años 1868-1874 la soberanía popular y la participación del pueblo en la vida pública fue protagonista. Durante el siglo XX, habría que esperar a la proclamación de la Segunda República en 1931 que mantuvo su integridad democrática en todo el territorio hasta que fue violentada por un golpe de Estado en 1936. Luego ya habría que esperar a la muerte del dictador en 1975 para que se abriese un proceso que cristalizó en una democracia que aun se mantiene y rompe con esa maldición de interrumpirla con violencia militar y golpista (aunque tuvo un intento de hacerlo en 1981).
Reseña del libro de Diego Díaz Pasionaria. La vida inesperada de Dolors Ibarruri (Hoja de Lata, 2021)
Reseña del libro de Pablo Alcántara, La secreta de Franco. La Brigada Político-Social durante la dictadura (Espasa, Barcelona, 2022)
Una reseña del libro de Ramón Usall, Futbolítica. Una vuelta al mundo a través de clubes políticamente singulares (Altamarea, Madrid, 2021)
Se ha venido instalando una idea en algunas personas de izquierdas por la cual si te gusta el futbol no puedes tener esa sensibilidad política y social. La razón es simple. El fútbol ha devenido en un negocio que chocaría con los elementos más fundamentales de la izquierda y por lo tanto se entraría en una contradicción.
El movimiento anarquista, internacional por definición, tuvo en México uno de sus focos de desarrollo desde finales del siglo XIX y los primeros lustros del siglo XX. Y Ricardo Flores Magón fue uno de esos genuinos representantes del mismo que dejó una impronta tan indeleble que desarrolló un movimiento que llevaba su nombre en pleno proceso revolucionario: el magonismo.
Reconozco que tenía muchas ganas de ver la película Pride (Matthew Warchus, 2014), perteneciente a ese género del cine comprometido británico con el movimiento obrero. Aunque conocía el film, hace un par de años, unos alumnos hicieron de mi asignatura “Historia del movimiento obrero” hicieron un interesante trabajo sobre la temática de la película y ya me puso sobre la pista.
Hay personajes en la historia del movimiento anarquista que marcaron una época, cuyas contribuciones son indelebles a su propia historia. Las aportaciones no solo se materializaron en forma de estructuras organizativas sino también en el campo doctrinal donde, a pesar de los lugares comunes, el anarquismo español tuvo aportaciones y personajes en la primera línea en el último tercio del siglo XIX y el primero del XX. A los nombres de Celso Gomis, Gaspar Sentiñón, Rafael Farga Pellicer, Fernando Tarrida del Mármol, Anselmo Lorenzo, Manuel Buenacasa, Valeriano Orobón Fernández o Diego Abad de Santillán, habría que unir a la familia Montseny-Mañé.
No deja de resultar curiosa la amnesia social que se tiene alrededor de algunos personajes fundamentales para la historia de España. No es un problema individual sino es una cuestión social. No ya por las declaraciones que muchas personas tienen en clara consonancia con un franquismo sociológico que perdura en el tiempo. Fuera de ámbitos académicos o de ámbitos militantes es difícil que encontremos personas que conozcan la existencia de algunos personajes que marcaron el devenir del país. Uno de esos personajes es Anselmo Lorenzo Asperilla (1841-1914).
Siempre se ha tendido a establecer como axioma que el anarquismo dejó un buen número de acontecimientos y organizaciones de importancia pero que sus ideólogos adolecían de la profundidad que sí habían tenido los defensores del marxismo, empezando por el propio Karl Marx. Esta valoración siempre ha provocado que el anarquismo se le trate como un hijo menor del socialismo y se minusvalore sus aportaciones doctrinales, si bien la consideración no se sostiene.
Este 2021 está siendo un año de muchas conmemoraciones. Hace unos días se recordaba el 90 aniversario de la Segunda República. También este año es el centenario del desastre de Annual que marcaba el inicio del fin de la Restauración.
El 28 de marzo de 1939 las tropas franquistas tomaron la capital de España tras tres años de asedio y resistencia por parte del pueblo de Madrid. La democracia republicana quedaba liquidada y daba paso a una dictadura que no tuvo piedad con sus enemigos.
Fueron muchas las figuras que marcaron la historia de la Comuna de París, de la que se cumplen 150 años. Los nombres de Charles Delescluze, André Leo, Leo Frankel, Nathalie Lemel, Elisabeth Dmitriev, Eugene Varlin y un largo etcétera, conforman una nómina de personajes, muchos de los cuales fueron asesinados en el trascurso del acontecimiento.
REPUBLIQUE FRANÇAISE
Liberté – Égalité – Fraternité
COMITÉ CENTRAL ÉLECTIONS A LA COMUNNE
Gabriel Buades era un zapatero, nacido en el pueblo de Inca (Mallorca) en 1903. Perteneció a ese grupo de trabajadores, que desde muy temprano adquirió una conciencia obrera, una conciencia de clase y a través de su afiliación e impulso de las sociedades de oficio dinamizó un movimiento obrero combativo. Pero Buades no solo se quedó en lo estrictamente societario. Buades era anarquista. Vio en el ideal libertario la necesaria idea de transformación social que necesitaba la sociedad si quería justicia e igualdad.
El sindicalismo, entendido como grupo de resistencia al capital y de defensa de los intereses obreros, ha tenido muchas manifestaciones y formas de organización. Una de las más extendidas ha sido el sindicalismo revolucionario, que si bien tiene su epicentro en Francia en el último tercio del siglo XIX, tuvo una importante difusión por muchos países, siendo España uno de los fundamentales. Además, sobre la base de ese sindicalismo revolucionario se producirá el desarrollo del anarcosindicalismo, base del movimiento obrero español y de otros entornos europeos.
Hubo una época (o muchas) en la cual el espacio de la mujer se restringía en el ámbito doméstico. La vida de la mujer eran las cuatro paredes de su casa y su destino en la vida era mantener esa casa y criar los hijos. Algo que era trasversal a todos los estamentos y clases sociales, si bien las mujeres trabajadoras tenían que combinar muchas veces esas tareas con el trabajo (aunque visto de otra manera que el del hombre).
Los días 30 y 31 de octubre y 1 de noviembre de 1910, se celebró en Barcelona un congreso obrero nacional que dio como resultado la fundación de la Confederación Nacional del Trabajo. A pesar de que Solidaridad Obrera, un sindicato revolucionario nacido en 1907, tenía una implantación en Cataluña, la reclamación de otros sectores del obrerismo en España apuntaba a la necesidad de un sindicato que abarcase todo el país. La Semana Trágica de Barcelona frenó la celebración de un comicio nacional que se celebró con un año de retraso. Aquel congreso, que reunió a sectores del socialismo, del anarquismo y del sindicalismo revolucionario, sirvió para sentar las bases de una organización que bajo los parámetros sindicalistas revolucionarios y la inspiración del anarquismo, conformara una entidad que buscaban desde la desaparición de la FTRE a finales del siglo XIX.
El 13 de octubre de 1909 era fusilado en los fosos del castillo de Montjuich el pedagogo libertario Francisco Ferrer i Guàrdia. Había sido acusado, juzgado y condenado por haber sido instigador de los sucesos ocurridos en Barcelona entre el 26 de julio y el 2 de agosto de ese mismo, en lo que se conoció como la Semana Trágica de Barcelona. No era la primera vez que Ferrer se enfrentaba a un tribunal acusado de algo que no había cometido. La diferencia con las anteriores ocasiones fue que en octubre de 1909 el objetivo se cumplió: fusilar a Ferrer.
El 23 de agosto de 1927 dos anarquistas italianos, Nicola Sacco (1891-1927) y Bartolomeo Vanzetti (1888-1927), fueron ejecutados en Boston, Massachusetts, en la silla eléctrica. La acusación era haber perpetrado siete años antes un robo a mano armada con víctimas mortales en una fábrica de calzado en South Braintree y otro en South Brigdwater.
En estos días de fastos en el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial hay una fecha que va a pasar desapercibida. Consecuencia del estallido de la guerra y del enconado debate que el socialismo internacional tenía en su seno, el 31 de julio de 1914 era asesinado en París Jean Jaurès. Teniendo en cuenta la importancia de Jaurès para el socialismo internacional, para el socialismo francés, para el movimiento obrero y para la historiografía, no podía dejar pasar hacer una semblanza biográfica suya.
El 24 de julio de 1942 era fusilado en Paterna Juan Peiró Belis. Sindicalista de la CNT, obrero vidriero, impulsor del cooperativismo y uno de los escritores más vehementes del campo del obrerismo español del primer tercio del siglo XX. ¿Su delito? Haber militando en la CNT, haber defendido la causa de los trabajadores, haber sido Ministro de Industria en el gobierno de Largo Caballero y haberse negado de forma rotunda a colaborar con los sindicatos verticales franquistas.
Hay algunos personajes que pasan desapercibidos en la actualidad, a pesar de la importancia y trascendencia que tuvieron en su momento. El paso del tiempo, el desconocimiento y el olvido en muchas ocasiones son el peor enemigo. Sin embargo, siempre hay momentos donde diversos estudios hacen que el personaje salga a la luz, se vuelva a situar en su justa medida y sirva para reivindicarlo o recordarlo. Un ejemplo de ello para España es la figura de Ernst Toller.
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