Democracia romántica, democracia ilustrada
«Si el estado democrático renuncia al sostenimiento de una legalidad igualadora los débiles se quedan a merced de los fuertes y los bárbaros o los brutos o los corruptos prevalecen sobre las personas honradas, las personas que por ser pacíficas carecen de recursos o de agresividad para defenderse por su cuenta.» (Antonio Muñoz Molina: Todo lo que era sólido).
- Publicado en Opinión
- Escrito por José María Agüera Lorente