La guerrilla urbana catalana en tiempos de Franco
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
La guerrilla urbana antifranquista se desarrolló especialmente en Madrid a mediados de los años cuarenta, pero, sobre todo en Barcelona porque duró mucho más tiempo, desde 1944 hasta el final de la década de los años cincuenta. También hubo guerrilla urbana en Valencia, Bilbao, Granada y León.
La primera acción sería el mencionado asalto a la fábrica de cerveza, y con un evidente protagonismo comunista. A principios de 1945 se formó un nuevo grupo, la Primera Brigada Guerrillera de Barcelona, que se encuadraría en el denominado Ejército Guerrillero de Cataluña, pero casi todos sus integrantes cayeron en manos de la policía en la primavera.
El tercer episodio tendría lugar al comenzar el año 1946 con la participación activa del PSUC, con la Primera Brigada Jaime Girabau con Numen Mestre a la cabeza, y la Segunda Brigada Jaume Valls Sardá, destacando las figuras de Pedro Valverde Fuertes y Ángel Carrero Sancho, que dirigían la Agrupación Guerrillera de Cataluña. Los dos grupos protagonizaron distintas acciones, colocando artefactos explosivos en edificios públicos, vías férreas y en el “Monumento de la Victoria” en la Diagonal, además de asaltar algunos comercios. El 29 de noviembre de 1946 la bomba colocada en el transformador eléctrico de la sede de los periódicos falangistas “La Prensa” y “Solidaridad Nacional” causó la muerte de dos trabajadores y de una mujer que pasaba por el lugar. La policía reaccionó con una intensificación de sus acciones, deteniendo a principios de 1947 a varios miembros del segundo grupo, y a partir de esas detenciones a muchos militantes y dirigentes del PSUC. La primera brigada caería, por su parte, en el mes de abril. Al año siguiente tuvo lugar el correspondiente consejo de guerra, seguramente uno de los más masivos en la larga e intensa historia represiva del franquismo. Fueron condenados a muerte Joaquim Puig i Pidemunt, Ángel Carrero Sancho, Numen Mestre y Pedro Valverde. Fueron ejecutados el 17 de febrero de 1949 en el Campo de la Bota. El PSUC quedó casi desmantelado, no pudiendo reconstituirse hasta finales de los años cincuenta.
Pero el relevo de la guerrilla urbana lo tomaron los libertarios. Se trataba de “Los Maños”, “Los Anónimos” y “Talión” con el apoyo del Comité Regional de las Juventudes Libertarias de Cataluña, pero no por parte del Movimiento Libertario que se encontraba en Francia. Dicha organización rechazó en octubre de 1947 la resistencia armada.
Los grupos libertarios se centraron en los denominados “golpes económicos”, es decir, atracos a bancos y empresas buscando fondos. Esa estrategia sirvió a la propaganda franquista y los medios de comunicación para tacharlos de criminales comunes. Hubo también anarquistas en el exilio que no compartían estos métodos acusando a quienes atracaban de buscar un enriquecimiento personal.
Pero también hubo otro tipo de acciones. El 12 de junio de 1947 fue asesinado Eliseo Melis, que había contribuido a la detención de muchos anarquistas, y que había sido cenetista hasta que cayó en manos de la policía, convirtiéndose en confidente.
Eduardo Quintela Bóveda fue un destacado policía, que ya se había significado en la Guerra Civil en Valladolid, y que se centró en la persecución del maquis libertario en Barcelona como jefe de la Brigada de Investigación Social, para luego ser el jefe de la nueva Brigada Político-Social de Barcelona a partir de 1945. El grupo de “Los Maños”, es decir, el liderado por Quico Sabater y Wenceslao Jiménez Orive, intentó un atentado contra el en pleno Ensanche, pero fue fallido, aunque asesinaron a destacados falangistas, relacionados con el Deporte, de Barcelona en la acción. Quintela ideó un sistema de delatores e infiltrados que le dio éxito ya que consiguió la caída de dirigentes tan destacados como Josep Lluís Facerías, que fue ametrallado en el barrio de San Andrés del Palomar a finales de agosto de 1957.
Tras la fallida acción de intentar asesinar a Quintela Bóveda, “Los Maños” se trasladaron a Madrid con intención de asesinar a Franco.
En mayo de 1949 se pusieron bombas, aunque no de mucha potencia, en los consulados de Brasil, Bolivia y Perú, obra de Quico Sabaté. También se colocó una bomba en el altar de la Catedral de Barcelona el 3 de junio, obra de Pedro Adrover. A los pocos días se atacó el Palacio de Justicia. El 18 de julio Adrover fue sorprendido cuando intentaba colocar otra bomba en el Banesto de la Plaza de Cataluña. Al huir abandonó un explosivo que terminó explotando matando a un transeúnte. Por su parte, unos días antes Facerías había atracado una joyería y una fábrica obteniendo unas seiscientas mil pesetas, una cantidad muy considerable para la época. También abundaron los tiroteos a comisarías y centros oficiales. Así pues, el año 1949 fue verdaderamente duro en Barcelona, generando un clima de inseguridad que hizo reaccionar a las autoridades. El jefe superior de la Policía fue destituido. Si se multiplicaron las acciones de los guerrilleros también las detenciones y muertes en acciones. El 19 de marzo era herido y detenido José López Penedo, que terminaría siendo condenado a muerte y ejecutado en febrero de 1950. En mayo de 1949 murió en una emboscada Guillermo Ganuza. El 3 de junio, Francisco Denís Díez se suicidó tras ser detenido. El 26 de agosto la Guardia Civil abatió cerca de la frontera francesa a dos miembros del grupo de Facerías. Esa dinámica de detenciones y muertes siguió durante los primeros años cincuenta. En esa época fue detenido el hermano menor de los Sabaté, Manuel, siendo ejecutado.
Parecía que la guerrilla urbana estaba descabezada pero la lucha continuó, eso sí, sin apoyo del movimiento libertario del exilio. Facerías siguió muy activo hasta su mencionada muerte, acribillado a balazos en una trampa que le prepararon conjuntamente la Guardia Civil y la policía en un barrio del extrarradio barcelonés. Por fin, Quico Sabaté fue abatido en Sant Celoni, cerca de Barcelona, el 5 de enero de 1960, dos días después de haber sido herido y perdido a cuatro compañeros en un enfrentamiento con la Guardia Civil entre Bañolas y Girona. Sabaté fue muy criticado por los anarquistas en Francia. La propia Federica Montseny, desde la dirección del ML, llegó a afirmar que no estaba actuando en defensa de los ideales libertarios sino como venganza por la muerte de sus hermanos. La propia CNT llegó a tacharlo de inmoral.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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